“Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.” RVR1960 — Isaías 50:4
“La debida cultura y el uso de la facultad del habla es parte de todo ramo de servicio cristiano; entra en la vida familiar y en toda nuestra relación mutua. Hemos de acostumbrarnos a hablar en tonos agradables, a usar un lenguaje puro y correcto, y palabras bondadosas y corteses. Las palabras dulces, amables, son como el rocío y la suave lluvia para el alma. La Escritura dice de Cristo que la gracia fue derramada en sus labios, para que pudiera “hablar en sazón palabra al cansado”.9Salmos 45:2; Isaías 50:4. Y el Señor nos insta: “Sea vuestra palabra siempre con gracia”, “para que dé gracia a los oyentes”.” PVGM 271.4
“Al tratar de corregir o reformar a otros, debiéramos cuidar nuestras palabras. Ellas serán un sabor de vida para vida o de muerte para muerte. Al dar reprensiones o consejos, muchos se permiten un lenguaje mordaz y severo, palabras no apropiadas para sanar el alma herida. Por estas expresiones imprudentes se crea un espíritu receloso, y a menudo los que yerran son incitados a la rebelión. Todos los que defienden los principios de verdad necesitan recibir el celestial aceite del amor. En toda circunstancia la reprensión debe ser hecha con amor. Entonces nuestras palabras reformarán, sin exasperar. Cristo proporcionará por medio de su Espíritu Santo la fuerza y el poder. Esta es su obra.” PVGM 271.5
“No debiera pronunciarse imprudentemente ninguna palabra. Ninguna conversación maliciosa, ninguna charla frívola, ninguna expresión de descontento o insinuación impura escapará de los labios del que sigue a Cristo. El apóstol Pablo, al escribir inspirado por el Espíritu Santo, dice: “Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca”.11Efesios 4:29. Esto quiere significar no sólo palabras viles, sino cualquier expresión contraria a los santos principios y a la pura e inmaculada religión. Incluye las sugestiones impuras y las ocultas insinuaciones al mal. A menos que éstas sean resistidas inmediatamente, conducirán a pecados mayores.” PVGM 272.1
Lee la Gran Comisión en Mateo 28: 18 al 20. Toma nota de los diferentes mensajes de Jesús cuando usa las palabras «toda», «todas», «todo», «todos».
“El Evangelio no ha de ser presentado como una teoría sin vida, sino como una fuerza viva para cambiar la vida. Dios desea que los que reciben su gracia sean testigos de su poder. A aquellos cuya conducta ha sido más ofensiva para él los acepta libremente; cuando se arrepienten, les imparte su Espíritu divino; los coloca en las más altas posiciones de confianza y los envía al campamento de los desleales a proclamar su misericordia ilimitada. Quiere que sus siervos atestiguen que por su gracia los hombres pueden poseer un carácter semejante al suyo y que se regocijen en la seguridad de su gran amor. Quiere que atestiguemos que no puede quedar satisfecho hasta que la familia humana esté reconquistada y restaurada en sus santos privilegios de hijos e hijas.” DTG 766.2
Lee Hechos 1: 8 y 4: 13. ¿Cómo daba testimonio la iglesia primitiva? ¿Qué impacto tuvieron Pedro y Juan en quienes los escucharon testificar?
“Bajo la instrucción de Cristo, los discípulos habían sido inducidos a sentir su necesidad del Espíritu. Bajo la enseñanza del Espíritu, recibieron la preparación final y salieron a emprender la obra de su vida. Ya no eran ignorantes y sin cultura. Ya no eran una colección de unidades independientes, ni elementos discordantes y antagónicos. Ya no estaban sus esperanzas cifradas en la grandeza mundanal. Eran “unánimes,” “de un corazón y un alma.” Hechos 2:46; 4:32. Cristo llenaba sus pensamientos; su objeto era el adelantamiento de su reino. En mente y carácter habían llegado a ser como su Maestro, y los hombres “conocían que habían estado con Jesús.” Hechos 4:13.” HAp 37.2
“El día de Pentecostés les trajo la iluminación celestial. Las verdades que no podían entender mientras Cristo estaba con ellos quedaron aclaradas ahora. Con una fe y una seguridad que nunca habían conocido antes, aceptaron las enseñanzas de la Palabra Sagrada. Ya no era más para ellos un asunto de fe el hecho de que Cristo era el Hijo de Dios. Sabían que, aunque vestido de la humanidad, era en verdad el Mesías, y contaban su experiencia al mundo con una confianza que llevaba consigo la convicción de que Dios estaba con ellos.” HAp 37.3
“Todo aquel que rehusa entregarse a Dios está bajo el dominio de otro poder. No es su propio dueño. Puede hablar de libertad, pero está en la más abyecta esclavitud. No le es dado ver la belleza de la verdad, porque su mente está bajo el dominio de Satanás. Mientras se lisonjea de estar siguiendo los dictados de su propio juicio, obedece la voluntad del príncipe de las tinieblas. Cristo vino a romper las cadenas de la esclavitud del pecado para el alma. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús—se nos dice—me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.”” DTG 431.3
“En la obra de la redención no hay compulsión. No se emplea ninguna fuerza exterior. Bajo la influencia del Espíritu de Dios, el hombre está libre para elegir a quien ha de servir. En el cambio que se produce cuando el alma se entrega a Cristo, hay la más completa sensación de libertad. La expulsión del pecado es obra del alma misma. Por cierto, no tenemos poder para librarnos a nosotros mismos del dominio de Satanás; pero cuando deseamos ser libertados del pecado, y en nuestra gran necesidad clamamos por un poder exterior y superior a nosotros, las facultades del alma quedan dotadas de la fuerza divina del Espíritu Santo y obedecen los dictados de la voluntad, en cumplimiento de la voluntad de Dios.” DTG 431.4
“La única condición bajo la cual es posible la libertad del hombre, es que éste llegue a ser uno con Cristo. “La verdad os libertará;” y Cristo es la verdad. El pecado puede triunfar solamente debilitando la mente y destruyendo la libertad del alma. La sujeción a Dios significa la rehabilitación de uno mismo, de la verdadera gloria y dignidad del hombre. La ley divina, a la cual somos inducidos a sujetarnos, es “la ley de libertad.”” DTG 432.1
Lee 1 Pedro 3: 8 al 15. ¿Qué nos dice la Palabra de Dios en estos versículos?
“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables. 1 Pedro 3:8.” MGD 234.1
“Cristo vino a poner la salvación al alcance de todos. Sobre la cruz del Calvario pagó el precio infinito de la redención de un mundo perdido... Su misión estaba destinada a los pecadores: de todo grado, de toda lengua y nación... Los que más yerran, los más pecaminosos, no fueron pasados por alto; sus labores estaban especialmente dedicadas a aquellos que más necesitaban la salvación que él había venido a ofrecer. Cuanto mayores eran sus necesidades de reforma, más profundo era el interés de él, mayor su simpatía, y más fervientes sus labores. Su gran corazón lleno de amor se conmovió hasta sus profundidades en favor de aquellos cuya condición era más desesperada, de aquellos que más necesitaban su gracia transformadora…” MGD 234.2
“Para salvar a los que yerran, debemos cultivar el espíritu con que Cristo trabajó. Ellos le son tan caros como nosotros. Son igualmente capaces de ser trofeos de su gracia y herederos del reino. Pero están expuestos a las trampas del astuto enemigo, expuestos al peligro y a la contaminación, y sin la gracia salvadora de Cristo, a la ruina segura. Si nosotros considerásemos este asunto en su debida luz, ¡cómo se vivificaría nuestro celo, se multiplicarían nuestros esfuerzos fervientes y abnegados, a fin de acercarnos a aquellos que necesitan nuestra ayuda, nuestras oraciones, nuestra simpatía y nuestro amor!” 5TPI 570.3
“Viven tan sólo para Cristo y honran su nombre aquellos que son fieles a su Maestro, tratando de salvar lo que se había perdido. La piedad genuina se manifestará ciertamente mediante el anhelo profundo y la ferviente labor del Salvador crucificado para salvar a aquellos por quienes murió. Si nuestro corazón está enternecido y subyugado por la gracia de Cristo, si está iluminado con un sentido de la bondad y el amor de Dios, habrá un flujo natural de amor, simpatía y ternura hacia los demás. La verdad ejemplificada en la vida ejercerá su poder, como la levadura oculta, en todos aquellos con quienes sea puesta en contacto.” 5TPI 571.2
“Acercaos al gran corazón de amor compasivo y dejad que la corriente de esa compasión divina fluya a vuestro corazón, y de vosotros a los corazones ajenos. Sea la ternura y misericordia que Jesús reveló en su preciosa vida un ejemplo de la manera en que nosotros debemos tratar a nuestros semejantes, especialmente a los que son nuestros hermanos en Cristo. Muchos que podrían haber sido fortalecidos hasta la victoria por una palabra de aliento y valor, han desmayado y se han desalentado en la gran lucha de la vida Nunca seáis fríos, sin corazón y simpatía, ni dados a la censura. Nunca perdáis una oportunidad de decir una palabra que anime e inspire esperanza. No podemos decir cuánto alcance puedan tener nuestras palabras tiernas y bondadosas, nuestros esfuerzos semejantes a los de Cristo para aliviar alguna carga. Los que yerran no pueden ser restaurados de otra manera que por el espíritu de mansedumbre, amabilidad y tierno amor.” 5TPI 576.4
Efraín (nombre dado a Israel, el Reino del Norte), la nación elegida por Dios, se apartó del Señor. ¿Qué nos dicen Oseas 4: 17 y Oseas 7 acerca de los pecados de Efraín?
“Por medio de Amós, el mensaje del Señor a Israel fue: «Buscadme, y viviréis; pero no busquéis a Betel, ni entréis en Gilgal, ni paséis a Beerseba; porque Gilgal sin duda será llevado al cautiverio, y Betel quedará reducida a nada. Buscad al Señor, y viviréis... Buscad a aquel que hizo las siete estrellas y Orión, y convierte la sombra de la muerte en mañana, y oscurece el día con la noche; el que llama a las aguas del mar y las derrama sobre la faz de la tierra; el Señor es su nombre». Amós 5:4-8.” RH February 5, 1914, par. 10
“«Buscad el bien y no el mal, para que viváis; y así el Señor, Dios de los ejércitos, estará con vosotros, tal como habéis dicho. Odiad el mal y amad el bien, y estableced el juicio en la puerta; quizá el Señor, Dios de los ejércitos, tenga misericordia del remanente de José». Versículos 14 y 15.” RH February 5, 1914, par. 11
“Pero la gran mayoría de quienes escucharon estas invitaciones se negaron a aprovecharlas. Tan contrarias a los malos deseos de los impenitentes eran las palabras de uno de los mensajeros de Dios, que el sacerdote idólatra de Betel envió un mensaje al gobernante de Israel, diciendo: «Amós ha conspirado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede soportar todas sus palabras». Amós 7:10. Y por medio de Oseas, el Señor declaró: «Cuando yo quería sanar a Israel, entonces se descubrió la iniquidad de Efraín y la maldad de Samaria». Oseas 7:1. «El orgullo de Israel da testimonio contra él; y no vuelven al Señor su Dios, ni lo buscan a pesar de todo esto». Versículo 10.” RH February 5, 1914, par. 12
“De generación en generación, el Señor tuvo paciencia con sus hijos rebeldes, hasta que ya no pudo hacer nada más por ellos. «¡Oh, Efraín!», exclamó, «¿qué voy a hacer contigo? ¡Oh, Judá! ¿qué voy a hacer contigo? Porque vuestra bondad es como una nube matutina, y como el rocío temprano se desvanece». Oseas 6:4.” RH February 5, 1914, par. 13
“Los males que se habían extendido por toda la tierra y calado en todas las clases sociales se habían vuelto incurables, y sobre Israel se pronunció la terrible sentencia: «Efraín se ha unido a los ídolos; dejadlo en paz». Oseas 4:17. «Han llegado los días del castigo, han llegado los días de la retribución; Israel lo sabrá». Oseas 9:7. «Serán como la nube de la mañana y como el rocío temprano que se desvanece, como la paja que es arrastrada por el torbellino fuera de la era, y como el humo que sale de la chimenea». Oseas 13:3.” RH February 5, 1914, par. 14
En lugar de llorar por su hijo descarriado, se dice a Raquel que tenga esperanza. ¿Qué más nos dice este capítulo? Lee Jeremías 31: 18 y 19.
¡Tan diferente es Efraín en el tiempo de su liberación comparado a como era él cuando fue llevado cautivo! Una vez fue como un buey, pero ahora está domado.
“La iglesia necesitaba una reprimenda severa y un castigo. Pero la reprensión que Dios envía siempre se expresa con tierno amor y con la promesa de paz para todo creyente arrepentido. «Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo». Apocalipsis 3:20. Se amonestó a los creyentes: «Vigila y fortalece las cosas que quedan, que están a punto de morir». «Yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que nadie tome tu corona». Versículos 2 y 11.” TT 307.3
Zacarías 10 contiene algunos mensajes hermosos acerca de cómo Dios trajo a su pueblo nuevamente a él. Lee detenidamente este capítulo y toma nota de los mensajes principales.
Zac. 10:6—“Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré.”
La declaración “yo fortaleceré” en vez de guardaré, “la casa de Judá,” y “guardaré” en vez de fortaleceré “la casa de José,” implica que la casa de Judá es salvada antes que la de José, y para salvar la casa de José Él fortalece la casa de Judá. Los segundos frutos necesitan ser salvados mientras que los primeros frutos necesitan ser preparados para el servicio. Ambos son reunidos en un lugar, (el “granero” –el Reino). El Señor extiende este favor a ambos de ellos porque Él tiene misericordia sobre ellos y los tratará como si ellos nunca le hubieran dado causa para arrojarlos.
Zac. 10:7—“Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.”
Los padres se regocijarán y los niños lo verán. Él, de esta manera, “convertirá el corazón de los pa- dres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres. . .” (Mal. 4:6).
Zac. 10:10—“Porque yo los traeré de la tierra de Egipto, y los recogeré de Asiria; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no les bastará.”
Los escogidos serán juntados de todas partes y se esparcirán hasta la tierra de Galaad y del Líbano. Pero aún entonces el lugar será muy pequeño para ellos.
Zac. 10:11, 12—“Y la tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiria será derribada, y se perderá el cetro de Egipto. Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová.”
Es decir, la reunión del pueblo ha de ser sin impedimentos. Todo obstáculo será quitado. El reino del pecado vendrá a su fin. Las naciones que han esclavizado al pueblo de Dios serán humilladas y sus cetros (tronos) no serán más.
Fortalezcámonos en el Señor, caminemos felices y sin temor, dice el Señor.
“La obra que Dios ha comenzado en el corazón humano al darle su luz y conocimiento, debe progresar continuamente. Todo individuo debe ser consciente de su propia necesidad. El corazón debe estar exento de contaminación, y limpio, para que en él more el Espíritu. Por medio de la confesión y el abandono del pecado, por medio de la oración ferviente y la consagración a Dios, los primeros discípulos se prepararon para el derramamiento del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. La misma obra, sólo que en mayor medida, debe realizarse ahora. En aquel entonces el instrumento humano sólo tenía que pedir la bendición y esperar que el Señor perfeccionara la obra concerniente a él. Es Dios quien comienza la obra, y la terminará, perfeccionando al hombre en Cristo Jesús.
“Pero no debe descuidarse la gracia representada por la lluvia temprana. Sólo los que estén viviendo a la altura de la luz que tienen, recibirán más luz. A menos que estemos avanzando diariamente en la ejemplificación de las virtudes cristianas activas, no reconoceremos las manifestaciones del Espíritu Santo en la lluvia tardía. Podrá estar derramándose en los corazones de los que están en torno de noso- tros, pero no lo percibiremos ni lo recibiremos.” – Testimonios para los Ministros, p. 507.