Razones para agradecer y orar

Lección 2, 1er Trimestre, del 3 al 9 de enero de 2026

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Tarde de Sabbat 3 de enero

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“estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; RVR1960 — Filipenses 1:6


Para ser un cristiano a la vista de Dios usted nunca debe alabarse a sí mismo, sino alabar a Dios y su bondad. Nunca jactarse de sus propios intereses y logros, sino jactarse de los de Dios. Nunca tratar de promover sus negocios, sino siempre tratar de promover los de Dios. Nunca orar por luz para saber que hacer y donde ir para que sus negocios y sus intereses prosperen, sino por el contrario, orar por luz para que Dios le ayude a hacer las cosas o ir al lugar donde usted serviría mejor en su causa, que Él le guíe y le enseñe como avanzar su reino. Entonces, y sólo entonces, encontrará que usted nunca va mal. Cualquier motivo fuera de éste le llevará a donde Dios no quiere y donde usted tendrá que llevar sus propias cargas independientemente de Él.

Por lo tanto cuando usted haga del Reino de Dios su principal interés, entonces usted se encontrará en el lugar correcto al tiempo correcto haciendo lo correcto y cosechando las más ricas bendiciones de Dios. Usted puede descansar seguro que Él abrirá el camino y le llevará donde usted necesita estar aunque Él tenga que sacarle de la cisterna, y decirles a los ismaelitas que lo lleven a Egipto y lo pongan a trabajar en la casa de Potifar. Quizá aún lo tenga que llevar a la prisión antes que lo siente con Faraón en el trono. Y lo haga huir de Egipto y lo haga apacentar ovejas alrededor del Monte Horeb. Quizá lo traiga contra el Mar Rojo mientras los egipcios lo están persiguiendo. Quizá lo traiga al desierto donde no hay ni agua ni alimento. Quizá vengan el león y el oso a quitarle sus ovejas, Goliat a matar a su pueblo y el rey lo eche en el horno de fuego o en el foso de los leones.

Domingo 4 de enero

La comunión en el evangelio


Lee Filipenses 1: 3-8. ¿Por qué estaba agradecido Pablo? ¿Qué seguridad dio a los filipenses y por qué es eso importante?

“En la epístola de Pablo a los filipenses, dice: “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos: Gracia y paz a vosotros, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros. Siempre, en todas mis oraciones por todos vosotros, pido con alegría por vuestra comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora, estando seguro de esto mismo: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. [Filipenses 1:1-6]. 13LtMs, Ms 151, 1898, par. 38

“Hagamos nuestro este espíritu. El apóstol se siente agradecido de que los filipenses se hayan convertido a la fe y, después de darles su bendición, expresa su interés: “Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones, haciendo petición con alegría”. [Versículos 3 y 4]. Esta debería ser la actitud de los ministros hacia las iglesias recién convertidas a la fe; y esta debería ser la actitud de las iglesias en cuanto a las buenas obras y el carácter cristiano, para que los ministros que han trabajado por ellas puedan pedir a Dios por ellas con alegría.” 13LtMs, Ms 151, 1898, par. 39

“El apóstol ve motivos, debido a la sinceridad de su fe, para confiar en que Aquel que ha comenzado una buena obra en ellos la llevará a cabo hasta el día de Jesucristo. Mantenían constantemente presente el día de Cristo. Esta debe ser nuestra labor. Con la pluma y la voz debemos animar a las iglesias recién convertidas a la fe. Había armonía, comunión cristiana y una tierna unión entre Pablo y Timoteo por aquellos cristianos recién convertidos. Para ellos, la perspectiva era alentadora, ya que continuarían la buena obra que se había iniciado para ellos. “Como es justo que piense esto de todos vosotros, porque os tengo en mi corazón, ya que tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois partícipes de mi gracia” [versículo 7]. Él une a los recién convertidos con los afectos de su propio corazón.” 13LtMs, Ms 151, 1898, par. 40

“El Señor quiere que esta mañana aprendamos aquí nuestra lección de ternura y compasión. “Porque Dios me es testigo”, dijo Pablo, “de cuánto os amo a todos vosotros con el corazón de Jesucristo. Y esto pido en mis oraciones, que vuestro amor abunde más y más en conocimiento y en todo discernimiento” [versículos 8 y 9].” 13LtMs, Ms 151, 1898, par. 41

“Debemos considerar esta afirmación. Debemos aumentar nuestro entendimiento inteligente y profundo de lo que Dios exige de nosotros. Debemos ser aprendices sinceros e interesados, sin quedarnos en un nivel bajo, sino elevándonos a una atmósfera elevada y santa. Aunque estos hermanos son elogiados por Pablo, se les exhorta a seguir progresando y a no conformarse con sus logros actuales. Deben perseverar en el amor y abundar en conocimiento y en todo juicio.” 13LtMs, Ms 151, 1898, par. 42

“Entonces, que la alabanza y la gratitud broten de vuestros corazones, para que vuestra influencia sea bendecida, para que vuestros propios corazones se fortalezcan y se regocijen en Dios. Vuestras palabras están cargadas de bien o de mal. Que Dios nos ayude a ser colaboradores suyos, y cuando busquéis humildemente y en oración iluminar a los demás, seréis escondidos en Cristo. Y los ángeles de Dios dejarán impresiones benditas en los corazones que intentéis salvar.” 13LtMs, Ms 151, 1898, par. 43

Lunes 5 de enero

Los pedidos de Pablo en oración


Lee la oración de Pablo en Filipenses 1: 9-11. ¿En qué se centra y qué grandes peticiones incluye? ¿Qué te dice eso acerca de la oración?

“Donde hay vida, habrá crecimiento y fruto; pero a menos que crezcamos en la gracia, nuestra espiritualidad será insignificante, enfermiza e infructuosa. Solo creciendo y dando fruto podremos cumplir el propósito que Dios tiene para nosotros. “En esto es glorificado mi Padre”, dijo Cristo, “en que llevéis mucho fruto” (Juan 15:8). Para dar mucho fruto, debemos aprovechar al máximo nuestros privilegios. Debemos utilizar cada oportunidad que se nos concede para obtener fuerza.” ST June 12, 1901, par. 2

“A cada ser humano se le ha dotado de un carácter puro y noble, con todas sus grandiosas posibilidades. Pero hay muchos que no anhelan sinceramente ese carácter. No están dispuestos a desprenderse del mal para poder tener el bien. Se les han puesto grandes oportunidades a su alcance, pero descuidan aprovechar las bendiciones que los pondrían en armonía con Dios. Trabajan en contra de Aquel que busca su bien. Son ramas muertas, sin unión viva con la Vid. No pueden crecer.” ST June 12, 1901, par. 3

“Uno de los planes divinos para el crecimiento es la impartición. El cristiano debe ganar fuerza fortaleciendo a otros. “El que riega, también será regado” (Proverbios 11:25). Esto no es solo una promesa; es una ley divina, una ley por la cual Dios dispone que las corrientes de benevolencia, como las aguas de las grandes profundidades, se mantengan en constante circulación, fluyendo continuamente de regreso a su fuente. En el cumplimiento de esta ley está el secreto del crecimiento espiritual.” ST June 12, 1901, par. 4

“Es posible que seamos más que vencedores por medio de Aquel que dio Su vida por nosotros. Si nos acercamos a Dios con fe, Él nos recibirá y nos dará fuerzas para ascender hacia la perfección. Si vigilamos cada palabra y cada acción, para no hacer nada que deshonre a Aquel que ha confiado en nosotros, si aprovechamos cada oportunidad que se nos concede, creceremos hasta alcanzar la plena estatura de hombres y mujeres en Cristo. Se nos han dado promesas grandísimas y preciosas para que podamos hacerlo.” ST June 12, 1901, par. 6

“Cristianos, ¿se revela Cristo en nosotros? ¿Estamos haciendo todo lo que está en nuestro poder para obtener un cuerpo que no se debilite fácilmente, una mente que mire más allá de uno mismo hacia la causa y el efecto de cada movimiento, que pueda luchar con problemas difíciles y vencerlos, una voluntad firme para resistir el mal y defender lo correcto? ¿Estamos crucificando nuestro yo? ¿Estamos creciendo hasta alcanzar la plena estatura de hombres y mujeres en Cristo, preparándonos para soportar las dificultades como buenos soldados de la cruz?” ST June 12, 1901, par. 8

Martes 6 de enero

El discernimiento espiritual aplicado


Lee Filipenses 1: 12-18. ¿Cómo veía Pablo su encarcelamiento? ¿Qué lecciones podemos aprender de su actitud a pesar de las circunstancias en las que se encontraba?

“En esa experiencia de Pablo hay una lección para nosotros; nos revela la manera en que Dios obra. El Señor puede sacar victoria de lo que nos parece desconcierto y derrota. Estamos en peligro de olvidar a Dios, de mirar las cosas que se ven, en vez de contemplar con los ojos de la fe las cosas que no se ven. Cuando viene la desgracia o el infortunio, estamos listos para culpar a Dios de negligencia o crueldad. Si ve conveniente interrumpir nuestro servicio en alguna actividad, nos lamentamos, sin detenernos a reflexionar que así Dios puede estar obrando para nuestro bien. Necesitamos aprender que la corrección es parte de su gran plan y que bajo la vara de la aflicción, el cristiano puede hacer, a veces, más por su Maestro que cuando está ocupado en el servicio activo.” HAp 383.2

“Como ejemplo para la vida cristiana, Pablo señaló a los filipenses a Cristo, “el cual siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: sin embargo se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres: y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”” HAp 383.3

““Por tanto, amados míos—continúa,—como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo; reteniendo la palabra de vida para que yo pueda gloriarme en el día de Cristo, que no he corrido en vano, ni trabajado en vano.”” HAp 384.1

“Estas palabras fueron registradas para ayudar a cada alma que lucha. Pablo presentó el nivel de perfección y mostró cómo puede ser alcanzado. Dijo: “Ocupaos en vuestra salvación ... porque Dios es el que en vosotros obra.”” HAp 384.2

Miércoles 7 de enero

El fruto del evangelio


Lee Colosenses 1: 3-8. ¿Por qué tres cosas agradece Pablo a Dios?

“Veréis que el tono de esta carta no es de queja, sino de agradecimiento y alabanza a Dios. Esta carta está dirigida “A los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz a vosotros, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Damos gracias a Dios y al Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros, desde que oímos de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, por la esperanza que os está reservada en los cielos, de la cual ya habéis oído antes en la palabra de la verdad del evangelio”. Colosenses 1:2-5.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 2

“Aquí se presentan las razones más importantes por las que siempre debemos estar llenos de gratitud, cultivando el amor a Dios y expresando siempre ese amor en cada oración ofrecida por los santos. Esto significa que debemos estar siempre atentos a las palabras del Evangelio, la verdad que nos ha llegado para ablandar, someter y derretir nuestros corazones en ternura, dando testimonio con palabras de que tenemos en nuestros corazones esa fe que obra por el amor y purifica el alma.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 3

““Que ha llegado a vosotros, como en todo el mundo, y da fruto, como también en vosotros, desde el día en que oísteis de él y conocisteis la gracia de Dios en verdad; como también aprendisteis de Epafras, nuestro querido consiervo, que es para vosotros un fiel ministro de Cristo, quien también nos declaró vuestro amor en el Espíritu”. Versículos 6-8.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 4

“Este es el fruto que el Señor esperaba que todos dieran: amor por Cristo. Y el mismo amor que Cristo ha expresado por las almas que vino a salvar, todos debemos apreciarlo y expresarlo en nuestras vidas y en nuestro carácter. Entonces no habrá murmuraciones, ni críticas, ni reproches. La expresión de insatisfacción hiere a todas las almas que pronuncian palabras desalentadoras. Tenemos tanto en qué pensar que nos alegra, nos anima y nos eleva.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 5

“El apóstol se sintió animado por el buen informe, nacido del amor en el Espíritu de aquellos que conocían la gracia de Dios en verdad; la fe era auténtica. Funcionó como la buena levadura, tal y como siempre funciona la verdad del evangelio cuando se recibe con toda su preciosa gracia en el corazón.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 6

“¡Qué testimonio puede dar cada uno si tan solo abre las ventanas del alma hacia el cielo y cierra rápidamente las ventanas del alma hacia la tierra, ventanas por las que se cuelan en el corazón el polvo y la basura terrenales que empañan la experiencia que el Señor desea que tenga todo creyente en Cristo! Tenemos el privilegio de contemplar todas las cosas celestiales y contemplarlas con los ojos de la fe.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 7

Jueves 8 de enero

El poder de la oración


Lee Colosenses 1: 9-12. ¿Qué peticiones concretas encuentras en la oración de Pablo?

“Consideremos las promesas que nos aseguran que podemos llegar a ser hijos e hijas de Dios. Estudiemos la oración de Pablo por sus hermanos de Colosas. “Por esta razón también nosotros”, escribió, “desde el día en que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros y de desear que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual; para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, según la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad con gozo”. [Colosenses 1:9-11].” 17LtMs, Lt 179, 1902, par. 21

“¡Qué completa es esta oración! No hay límite para las bendiciones que tenemos el privilegio de recibir. Podemos estar «llenos del conocimiento de su voluntad». [Versículo 9.] El Espíritu Santo nunca habría inspirado a Pablo a ofrecer esta oración en nombre de sus hermanos si no hubiera sido posible que ellos recibieran una respuesta de Dios de acuerdo con la petición. Siendo así, sabemos que la voluntad de Dios se manifiesta a su pueblo cuando este necesita una comprensión más clara de Su voluntad.” 17LtMs, Lt 179, 1902, par. 22

“A la iglesia de Éfeso, Pablo escribió: “Por esta causa me arrodillo ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, para que os conceda, según las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; para que Cristo habite por la fe en vuestros corazones; a fin de que, arraigados y cimentados en amor, podáis comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura; y conocer el amor de Cristo, que excede todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Ahora bien, a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a Él sea la gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas las edades, por los siglos de los siglos”. [Efesios 3:14-21].” 17LtMs, Lt 179, 1902, par. 23

“Aquí se muestran las posibilidades de la vida cristiana. ¡Cuán lejos está la iglesia actual de alcanzar este nivel! Conflictos, discordia, orgullo de opinión, autoexaltación —yo, yo, yo— todo esto se manifiesta en aquellos que dicen ser seguidores del manso y humilde Jesús. ¿Cuándo despertaremos? ¿Cuándo cumpliremos las expectativas de Cristo?” 17LtMs, Lt 179, 1902, par. 24

Viernes 9 de enero

Para estudiar y meditar

“¿No deberíamos unirnos a la oración de Cristo y a la oración de Pablo y, en tan santa compañía, enriquecer nuestra experiencia con preciosas palabras de amor, verdadera cortesía y educación cristiana, “llenos de los frutos de justicia que son por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”?” SW June 18, 1903, par. 10

“El barco en que Pablo y sus compañeros querían continuar su viaje estaba por zarpar, y los hermanos subieron a bordo apresuradamente. El apóstol mismo, sin embargo, decidió seguir la ruta más directa por tierra entre Troas y Asón, para encontrar a sus compañeros en esta última ciudad. Esto le dió un breve tiempo para meditar y orar. Las dificultades y peligros relacionados con su próxima visita a Jerusalén, la actitud de la iglesia allí hacia él y su obra, como también la condición de las iglesias y los intereses de la obra del Evangelio en otros campos, eran temas de reflexión fervorosa y ansiosa; y aprovechó esta oportunidad especial para buscar a Dios en procura de fuerza y dirección.” HAp 314.1

“Orad en vuestro gabinete; mientras atendéis a vuestro trabajo cotidiano, levantad a menudo vuestro corazón a Dios. Así fué como anduvo Enoc con Dios. Esas oraciones silenciosas suben como precioso incienso ante el trono de la gracia. Satanás no puede vencer a aquel cuyo corazón está así apoyado en Dios.” CC 99.1

“No hay tiempo o lugar en que sea impropio orar a Dios. No hay nada que pueda impedirnos elevar nuestro corazón en ferviente oración. En medio de las multitudes de las calles o en medio de una sesión de nuestros negocios, podemos elevar a Dios una oración e implorar la dirección divina, como lo hizo Nehemías cuando presentó una petición delante del rey Artajerjes. Dondequiera que estemos podemos estar en comunión con Dios. Debemos tener abierta de continuo la puerta del corazón e invitar siempre al Señor Jesús a venir y morar en nuestra alma como huésped celestial.” CC 99.2