Lealtad suprema: Adoración en medio de la guerra

Lección 7, 4° Trimestre, 8 al 14 de Noviembre de 2025

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Tarde de Sabbat 8 de Noviembre

Para memorizar:

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” RVR1960 — San Mateo 6:33


“Se suspendieron entonces las operaciones militares, para que todo Israel participara en un servicio religioso solemne. El pueblo anhelaba establecerse en Canaán; aun no tenían casas ni tierras para sus familiares, y para lograrlas tenían que desalojar a los cananeos; pero esta obra importante debía postergarse, pues un deber superior exigía su atención inmediata.” PP 475.2

“Antes de tomar posesión de su herencia, debían renovar su pacto de lealtad con Dios. En las últimas instrucciones dadas a Moisés, se ordenó dos veces que se realizara una convocación de todas las tribus en los montes de Ebal y Gerizim para reconocer solemnemente la ley de Dios. En acatamiento de estas órdenes, todos los de la congregación, no solamente los hombres, sino también las “mujeres, niños, y extranjeros que andaban entre ellos” (Josué 8:30-35), dejaron su campamento de Gilgal, y atravesaron la tierra de sus enemigos hasta el valle de Siquem, casi al centro del país. Aunque rodeados de enemigos no vencidos todavía, estarían seguros bajo la protección de Dios siempre que le fueran fieles. Entonces, como en los días de Jacob, “el terror de Dios cayó sobre las ciudades de sus alrededores” (Génesis 35:5), y los hebreos no fueron molestados.” PP 475.3

“El sitio designado para este solemne servicio les era ya sagrado por su relación con la historia de sus padres. Allí había levantado Abraham su primer altar a Jehová en la tierra de Canaán. Allí habían establecido sus tiendas tanto Abraham como Jacob. Allí había comprado este último el campo en el cual las tribus habían de dar sepultura al cuerpo de José. Allí también estaba el pozo que Jacob había cavado, y la encina bajo la cual este había enterrado los ídolos de su casa.” PP 476.1

Domingo 9 de Noviembre

El pacto en primer lugar


Lee Josué 5: 1-7. ¿Por qué ordenó el Señor a Josué que circuncidara a la segunda generación de israelitas en este momento concreto de la conquista?

“Cuando los hombres se apartaron nuevamente de Dios, el Señor eligió a Abraham, de quien declaró: “Oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos, y mis leyes”. Génesis 26:5. Instituyó el rito de la circuncisión, como señal de que quienes lo recibían eran dedicados al servicio de Dios, y prometían permanecer separados de la idolatría y obedecer la ley de Dios.” PP 333.2

“Si el hombre hubiera guardado la ley de Dios, tal como le fue dada a Adán después de su caída, preservada por Noé y observada por Abraham, no habría sido necesario el rito de la circuncisión. Y si los descendientes de Abraham hubieran guardado el pacto del cual la circuncisión era una señal, jamás habrían sido inducidos a la idolatría, ni habría sido necesario que sufrieran una vida de esclavitud en Egipto; habrían conservado el conocimiento de la ley de Dios, y no habría sido necesario proclamarla desde el Sinaí, o grabarla sobre tablas de piedra. Y si el pueblo hubiera practicado los principios de los Diez Mandamientos, no habría habido necesidad de las instrucciones adicionales que se le dieron a Moisés.” PP 334.2

“A corta distancia del Jordán, los hebreos levantaron su primer campamento en Canaán. Allí Josué “circuncidó a los hijos de Israel”, “y los hijos de Israel acamparon en Gilgal y celebraron la pascua”. Josué 5:3, 10. La suspensión del rito de la circuncisión desde la rebelión ocurrida en Cades había sido para Israel un testimonio constante de que había sido quebrantado su pacto con Dios, del cual la circuncisión era símbolo. Y la suspensión de la pascua, ceremonia conmemorativa del liberación de la esclavitud egipcia, había evidenciado el desagrado que causara al Señor el deseo de Israel de volver a esa servidumbre. Pero habían terminado los años de repudiación. Dios reconocía nuevamente a Israel como su pueblo, y se restablecía la señal de su pacto. El rito de la circuncisión se aplicó a todo el pueblo que había nacido en el desierto. Y el Señor le declaró a Josué: “Hoy he quitado de encima de vosotros el oprobio de Egipto” (Josué 5:9), y en alusión a este gran acontecimiento llamaron el lugar de su campamento Gilgai, o sea “rodadura”.” PP 461.3

“Las naciones paganas habían mirado con oprobio al Señor y a su pueblo porque los hebreos no había tomado posesión de Canaán, como lo esperaban, poco después de haber abandonado Egipto. Sus enemigos se habían regocijado porque Israel había errado tanto tiempo en el desierto, y habían declarado en son de burla que el Dios de los hebreos no podía introducirlos en la tierra prometida. Ahora el Señor había manifestado maravillosamente su poder y favor al abrir el Jordán ante su pueblo, y sus enemigos ya no podían tenerlos en oprobio. PP 462.1

Lunes 10 de Noviembre

La pascua


¿Por qué es significativo que Josué eligiera celebrar la Pascua a pesar de la apremiante e inmensa tarea de tomar posesión de la Tierra Prometida? Lee Josué 5: 10; Éxodo 12: 6; Levítico 23: 5; Números 28: 16 y Deuteronomio 16: 4, 6.

“El Señor declaró: “Yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto [...]. La sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; veré la sangre y pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto”.” PP 248.3

“Para conmemorar esta gran liberación, el pueblo de Israel debía de celebrar una fiesta anual a través de las generaciones futuras. “Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis”. Cuando en los años venideros festejaran este acontecimiento tenían que repetir a sus hijos la historia de su gran liberación, o como les dijo Moisés: “Vosotros responderéis: “Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas””.” PP 248.4

“Y la suspensión de la pascua, ceremonia conmemorativa del liberación de la esclavitud egipcia, había evidenciado el desagrado que causara al Señor el deseo de Israel de volver a esa servidumbre.” PP 461.3

“A los catorce días del mes, por la tarde”, se celebró la pascua en las llanuras de Jericó. “Al otro día de la Pascua comieron de los frutos de la tierra, panes sin levadura y, ese mismo día, espigas nuevas tostadas. El maná cesó al día siguiente, desde que comenzaron a comer de los frutos de la tierra, y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año”. Josué 5:10-12. Los largos años de peregrinación por el desierto habían llegado a su fin. Los pies de Israel pisaban por último la tierra prometida.” PP 462.2

Martes 11 de Noviembre

Altares de renovación


¿Cuál fue la motivación de Josué cuando construyó un altar para el Señor? Lee Josué 8: 30, 31; comparar con Deuteronomio 11: 26-30; 27: 2-10.

“Antes de tomar posesión de su herencia, debían renovar su pacto de lealtad con Dios.” PP 475.3

“De acuerdo con las indicaciones dadas a Moisés, se construyó un monumento de enormes piedras sobre el Monte Ebal. Sobre estas piedras, revocadas previamente con argamasa, se escribió la ley, no solamente los diez preceptos pronunciados desde el Sinaí y esculpidos en las tablas de piedra, sino también las leyes que fueron comunicadas a Moisés y escritas por él en un libro. A un lado de este monumento se construyó un altar de piedra sin labrar, sobre el cual se ofrecieron sacrificios al Señor. El hecho de que se haya construído el altar en Ebal, el monte sobre el cual recayó la maldición, resulta muy significativo, pues daba a entender que por haber violado la ley de Dios, Israel había provocado su ira, y que esta lo alcanzaría de inmediato si no fuera por la expiación de Cristo, representada por el altar del sacrificio. PP 476.3

“Seis de las tribus -todas ellas descendientes de Lea y Raquel- se situaron en el monte de Gerizim; mientras que las tribus descendientes de las siervas, juntamente con las de Rubén y Zabulón, se colocaron en el monte Ebal, y los sacerdotes que llevaban el arca ocuparon el valle que quedaba entre las tribus. Se pidió silencio mediante el toque de la trompeta anunciadora; y luego en la profunda quietud reinante y en presencia de la enorme congregación, Josué, de pie al lado del arca santa, leyó las bendiciones que habían de seguir a la obediencia de la ley de Dios. Todas las tribus del monte Gerizim respondieron: Amén. Leyó después las maldiciones, y las tribus que estaban en el monte Ebal, indicaron de igual manera su asentimiento, uniéndose miles y miles de voces como una sola en la respuesta solemne. A continuación vino la lectura de la ley de Dios, juntamente con los estatutos y juicios que les fueron entregados por Moisés.” PP 476.4

Miércoles 12 de Noviembre

Escrito en rocas


Lee Josué 8: 32-35. ¿Qué significa el acto descrito en estos versículos y qué debería decirnos?

“El sitio designado para este solemne servicio les era ya sagrado por su relación con la historia de sus padres. Allí había levantado Abraham su primer altar a Jehová en la tierra de Canaán. Allí habían establecido sus tiendas tanto Abraham como Jacob. Allí había comprado este último el campo en el cual las tribus habían de dar sepultura al cuerpo de José. Allí también estaba el pozo que Jacob había cavado, y la encina bajo la cual este había enterrado los ídolos de su casa.” PP 476.1

“El punto escogido era uno de los más bellos de Palestina, y muy digno de ser el lugar donde se había de representar esta escena grandiosa e imponente. Entre las colinas áridas se extendía el atrayente y primoroso valle, cuyos campos verdes salpicados de olivares y adornados de flores silvestres eran regados por arroyos provenientes de manantiales vivos. Allí el Ebal y el Gerizim, en ambos lados opuestos del valle, parecen acercarse el uno al otro y sus estribaciones forman un púlpito natural, pues las palabras pronunciadas desde uno de ellos se oyen perfectamente en el otro, mientras que las laderas de las montañas ofrecen suficiente espacio para una vasta congregación.” PP 476.2

¿Por qué era necesario escribir una copia del pacto en un monumento visible para todos? (Ver Deut. 4: 31; 6: 12; 8: 11, 14; 2 Rey. 17: 38; Sal. 78: 7).

“Israel había recibido la ley directamente de los labios de Dios en el Sinaí; y sus santos preceptos, escritos por su propia mano, se conservaban aún en el arca. Ahora se la había escrito nuevamente donde todos podían leerla. Todos podían ver por sus propios ojos las condiciones del pacto que había de regir su posesión de Canaán. Todos debían de indicar que aceptaban los términos y estipulaciones del pacto, y dar su asentimiento a las bendiciones o maldiciones que entrañaría su observancia o su descuido. La ley no solo fue escrita sobre las piedras conmemorativas, sino que también fue leída por el mismo Josué en alta voz a oídos de todo Israel. No habían transcurrido muchas semanas desde que Moisés les había dado en discursos todo el libro de Deuteronomio; sin embargo, ahora Josué leyó nuevamente la ley.” PP 477.1

“No solo los hombres de Israel, sino también las mujeres y los niños, escucharon la lectura de la ley; pues era importante que todos conocieran su deber y lo cumplieran. Dios le había ordenado a Israel con respecto a sus estatutos: “Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, las ataréis como señal en vuestra mano y serán como insignias entre vuestros ojos. Las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas [...] para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra”. Deuteronomio 11:18-21.” PP 477.2

Jueves 13 de Noviembre

Anhelando su presencia


Lee Josué 18: 1, 2. ¿Cuál fue la actividad por la que Josué interrumpió el proceso de repartición de la tierra?

“Hasta entonces, Gilgal había sido cuartel general de la nación y asiento del tabernáculo. Pero ahora el tabernáculo debía ser trasladado al sitio escogido como su lugar permanente: la pequeña ciudad de Silo, en tierra adjudicada a Efraín. Estaba situada cerca del centro del país, y era fácilmente accesible para todas las tribus. Esa parte del país había sido subyugada completamente, y por lo tanto los adoradores no serían molestados. “Toda la congregación de los hijos de Israel se reunió en Silo, donde erigieron el Tabernáculo de reunión”. Josué 18:1-10. Las tribus que aun estaban acampadas cuando se trasladó el tabernáculo de Gilgal a Silo, lo siguieron y acamparon cerca de esa ciudad hasta que se dispersaron para ocupar sus respectivas heredades.” PP 491.4

“El arca permaneció en Silo durante trescientos años, hasta que, a causa de los pecados de la casa de Elí, cayó en manos de los filisteos y Silo fue destruida totalmente. Ya no volvió a colocarse el arca en el tabernáculo en ese lugar, pues el servicio del santuario se trasladó por último al templo de Jerusalén, y Silo se convirtió en una localidad insignificante. Solo quedan algunas ruinas para señalar el sitio que ocupó. Mucho después, la suerte que corrió aquel pueblo sirvió para amonestar a Jerusalén. “Id ahora a mi lugar en Silo, donde hice habitar mi nombre al principio -declaró el Señor por medio del profeta Jeremías-, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel [...], haré también a esta Casa, sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que os di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo”. Jeremías 7:12-14.” PP 491.5

Lee Hebreos 6: 19, 20; 9: 11, 12; 10: 19-23. ¿Qué podemos aprender de Josué los cristianos, quienes no tenemos un Santuario terrenal que nos recuerde la presencia de Dios entre nosotros?

“En el futuro habrá perplejidad, problemas y engaños. La única seguridad del pueblo de Dios es su unidad en la obra que Él les ha encomendado, sobre la cual solo Él puede actuar como supervisor. Todos los que mantengan firme hasta el final el principio de su confianza recibirán en la frente la marca de Dios. De ellos dirá: «Tienes unos pocos nombres en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y ellos caminarán conmigo en blanco, porque son dignos» (Apocalipsis 3:4). En el momento señalado, llegará la buena nueva de su liberación, llenando sus corazones de alegría y sus labios de alabanzas gozosas.” 21MR 272.1

“En este momento, la única seguridad de aquellos que guardan los mandamientos de Dios es estar unidos en un solo corazón, ligados a Cristo y entre sí, escondidos con Cristo en Dios. (Juan 13:33-35). El Salvador contempla el conflicto que se avecina y exhorta a su pueblo a fortalecerse aferrándose a su fuerza, haciendo las paces con Él, para que cuando sean desafiados, como lo serán, Dios pueda darles la experiencia de Jacob, permitiéndoles reclamar las palabras de la promesa: «Además, haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos; y los pondré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. Mi tabernáculo también estará con ellos; sí, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y las naciones sabrán que yo, el Señor, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre» (Ezequiel 37:26-28).” 21MR 272.2

Viernes 14 de Noviembre

Para estudiar y meditar

“Satanás procura siempre pervertir lo que Dios ha dicho, a fin de cegar la mente y oscurecer el entendimiento, y así inducir a los hombres a pecar. Por esta razón es Dios tan explícito y presenta sus exigencias con tanta claridad que nadie necesita equivocarse. Dios procura constantemente atraer a los hombres a sí mismo y ponerlos bajo su protección, para que Satanás no ejerza sobre ellos su poder cruel y engañoso. Condescendió a hablarles con su propia voz, y a escribir con su propia mano los oráculos vivientes. Y estas palabras bienaventuradas, todas llenas de vida y luminosas de verdad, son confiadas a los hombres como una guía perfecta. Debido a que Satanás está tan listo para arrebatar la mente y apartar los afectos de las promesas del Señor y sus exigencias, se necesita la mayor diligencia para grabarlas en la mente y el corazón. PP 478.1

“Los maestros religiosos deben prestar mayor atención a la obra de instruir al pueblo en los hechos y las lecciones de la historia bíblica, y asimismo en las advertencias y los requisitos del Señor. Todas estas cosas deben presentarse en lenguaje sencillo, adaptado a la comprensión de los niños. Cuidar de que los jóvenes reciban instrucción en las Escrituras debe ser parte de la obra de los ministros y de los padres de familia.” PP 478.2

“Los padres de familia pueden y deben interesar a sus hijos en los conocimientos que se encuentran en las sagradas páginas. Pero si quieren interesar a sus hijos e hijas en la Palabra de Dios, ellos mismos deben sentir interés por ella. Deben familiarizarse con sus enseñanzas, y así como Dios lo ordenó a Israel, hablar de ellas, “cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes”. Deuteronomio 11:19. Los que quieran que sus hijos amen y reverencien a Dios deben hablar de su bondad, majestad y poder según se revelan en su Palabra y en las obras de la creación. PP 478.3

“Cada capítulo y cada versículo de la Biblia es una comunicación directa de Dios a los hombres. Debemos atar sus preceptos en nuestras manos como señales y como frontales entre nuestros ojos. Si se los estudia y obedece, conducirán al pueblo de Dios, como fueron conducidos los israelitas por la columna de nube durante el día y la columna de fuego durante la noche.” PP 478.4