Algunos principios de interpretación profética

Lección 1, 2° Trimestre, del 29 de Marzo al 4 de Abril del 2025.

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Sábado por la Tarde, 29 Marzo

Texto de memoria:

“Sino alábese en esto el que se haya de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy el Señor, que actúo con bondad, justicia y rectitud; porque eso me complace”, dice el Señor» (Jer. 9: 24).


Al unir un eslabón con otro en la cadena de los acontecimientos, desde la eternidad pasada a la eternidad futura, las profecías que el gran YO SOY dió en su Palabra nos dicen dónde estamos hoy en la procesión de los siglos y lo que puede esperarse en el tiempo futuro. Todo lo que la profecía predijo como habiendo de acontecer hasta el momento actual, se lee cumplido en las páginas de la historia, y podemos tener la seguridad de que todo lo que falta por cumplir se realizará en su orden. PR 393.4

Hoy las señales de los tiempos declaran que estamos en el umbral de acontecimientos grandes y solemnes. En nuestro mundo, todo está en agitación. Ante nuestros ojos se cumple la profecía por la cual el Salvador anunció los acontecimientos que habían de preceder su venida: “Y oiréis guerras, y rumores de guerras... Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.” Mateo 24:6, 7. PR 394.1

El momento actual es de interés abrumador para todos los que viven. Los gobernantes y los estadistas, los hombres que ocupan puestos de confianza y autoridad, los hombres y mujeres pensadores de todas las clases, tienen la atención fija en los acontecimientos que se producen en derredor nuestro. Observan las relaciones que existen entre las naciones. Observan la intensidad que se apodera de todo elemento terrenal, y reconocen que algo grande y decisivo está por acontecer, que el mundo se encuentra en víspera de una crisis estupenda. PR 394.2

La Biblia, y tan sólo la Biblia, presenta una visión correcta de estas cosas. En ella se revelan las grandes escenas finales de la historia de nuestro mundo, acontecimientos que ya se anuncian, y cuya aproximación hace temblar la tierra y desfallecer de temor los corazones de los hombres. PR 394.3

Domingo, 30 Marzo

Domingo, 30 Marzo


Lee Mateo 24: 15; Apocalipsis 1: 3; Mateo 11: 25; y Jeremías 9: 23 y 24. ¿Qué sugieren estos textos sobre la intención de Dios de darse a conocer y ser comprendido por nosotros?

"Por tanto cuando viereis (Sus seguidores quienes habían de vivir en el tiempo cuando el poder de este cuerno estaba obrando en contra de Dios, Su verdad y Su pueblo) la abominación del asolamiento, que fue dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee entienda) Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes". Mateo 24:15, 16. Estas claras palabras de Cristo mismo, ubican la obra de este poder en tiempo futuro.

Como el Sábado (continuo) fue quitado, y fue “puesta la abominación”, entonces lo que tomó el lugar del Santo Sábado y la verdad del Santuario, es llamado la “abominación”. Por consiguiente, la observancia del Domingo y un sacerdocio falso son las únicas cosas a las que se puede aplicar el término “abominación”, porque el séptimo día fue suplantado por el primer día de la semana, Domingo – “la abominación espantosa”. Es decir, se perdió de vista el Sábado, o fue “echado por tierra”, hasta 1844, junto con la verdad del Santuario. Como la verdad concerniente al servicio del Santuario fue “echada por tierra”, (la verdad del sacerdocio de Cristo en el Santuario celestial), el sacerdocio Pagano, o Papal, como es llamado ahora, fue establecido, quitando así de la iglesia la verdadera obra mediadora de Cristo. La verdad del Santuario juntamente con el Sábado, fue presentada en 1844, en cuyo tiempo comenzó el juicio (borrar el pecado) en el Santuario celestial.

El profeta dice: “Bienaventurado el que lee”: Hay quienes no quieren leer; la bendición no es para ellos. “Y los que oyen”: Hay algunos, también, que se niegan a oír cualquier cosa relativa a las profecías; la bendición no es tampoco para esa clase de personas. “Y guardan las cosas en ella escritas”: Muchos se niegan a tomar en cuenta las amonestaciones e instrucciones contenidas en el Apocalipsis. Ninguno de ellos tiene derecho a la bendición prometida. Todos los que ridiculizan los argumentos de la profecía y se mofan de los símbolos dados solemnemente en ella, todos los que se niegan a reformar sus vidas y a prepararse para la venida del Hijo del hombre, no serán bendecidos. CS 340.2

Ante semejante testimonio de la Inspiración, ¿cómo se atreven los hombres a enseñar que el Apocalipsis es un misterio fuera del alcance de la inteligencia humana? Es un misterio revelado, un libro abierto. El estudio del Apocalipsis nos lleva a las profecías de Daniel, y ambos libros contienen enseñanzas de suma importancia, dadas por Dios a los hombres, acerca de los acontecimientos que han de desarrollarse al fin de la historia de este mundo. CS 340.3

Jeremías 9:23, 24. Difícilmente puede la mente humana entender la anchura, profundidad y altura de las realizaciones espirituales del que obtiene este conocimiento. HAp 423.3

A nadie se le impide alcanzar, en su esfera, la perfección de un carácter cristiano. Por el sacrificio de Cristo se ha provisto para que los creyentes reciban todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad. Dios nos invita a que alcancemos la norma de perfección y pone como ejemplo delante de nosotros el carácter de Cristo. En su humanidad, perfeccionada por una vida de constante resistencia al mal, el Salvador mostró que cooperando con la Divinidad los seres humanos pueden alcanzar la perfección de carácter en esta vida. Esa es la seguridad que nos da Dios de que nosotros también podemos obtener una victoria completa. HAp 424.1

Lunes, 31 Marzo

Dios es comprensible


¿Qué sugieren los siguientes pasajes sobre el entendimiento o inteligencia de Dios en comparación con los nuestros? Salmo 139: 1–6, Salmo 147: 5, Romanos 11: 33, 1 Juan 3: 20

Salmo 139: 1–6 – "Hay una obra individual que cada uno debe realizar. Las relaciones entre Dios y cada alma son tan distintas y plenas como si no hubiera otra alma en la tierra que compartiera el cuidado vigilante de nuestro Padre celestial, ni otra alma por la que hubiera dado a su Hijo amado. "Tú comprendes mis pensamientos desde lejos", dice el salmista. "Tú rodeas mi camino y mi reposo, y conoces todos mis caminos. Porque no hay palabra en mi lengua, sino que tú, Señor, la conoces toda". "Tú cuentas mis andanzas. Pon mis lágrimas en tu frasco; ¿no están en tu libro?". Aquí tenemos una representación de la inescrutable grandeza de Dios, mientras no podemos menos de impresionarnos con su íntimo conocimiento de todos nuestros caminos, y con la gran ternura expresada por los objetos de su creación." ST 21 de Agosto de 1884, par. 12

Salmo 147: 5 – La revelación que de sí mismo dejó Dios en su Palabra es para nuestro estudio, y podemos procurar entenderla. Pero más allá de ella no debemos penetrar. El hombre más inteligente podrá devanarse los sesos en conjeturas respecto a la naturaleza de Dios, pero semejante esfuerzo será estéril. No nos incumbe resolver este problema. No hay mente humana capaz de comprender a Dios. Nadie debe permitirse entrar en especulaciones respecto a la naturaleza de Dios. Aquí el silencio es elocuencia. El Omnisciente trasciende toda discusión. MC 336.3

Romanos 11: 33 – Con todo, la inteligencia limitada de los hombres resulta inadecuada para comprender los planes del Dios infinito. Nuestras investigaciones no nos harán descubrir jamás las profundidades de Dios. No debemos intentar con mano presuntuosa levantar el velo que encubre su majestad. El apóstol exclama: “¡Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” Romanos 11:33. No obstante podemos comprender lo bastante su modo de tratar con nosotros y los motivos que le hacen obrar como obra, para reconocer un amor y una misericordia infinitos unidos a un poder sin límites. Nuestro Padre celestial dirige todas las cosas con sabiduría y justicia, y no debemos vivir descontentos ni desconfiados, sino inclinarnos en reverente sumisión. Él nos revelará sus designios en la medida en que su conocimiento sea para nuestro bien, y en cuanto a lo demás debemos confiar en Aquel cuya mano es omnipotente y cuyo corazón rebosa de amor. CS 517.2

1 Juan 3: 20 – El egoísmo caracteriza la conducta de muchos. “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquier cosa que pidiéramos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él”. 2TPI 146.2

Martes, 1 Abril

«Daniel, cierra las palabras»


Lee Daniel 12: 4. ¿Qué orden dio el Señor a Daniel? (Comparar con Apoc. 22: 10).

A Daniel se le dijo que cerrara y sellara el libro hasta el tiempo del fin. El libro, por lo tanto no era para el entendimiento del pueblo antes del tiempo del fin. Entonces cuando el libro se abre y es entendido nosotros podemos saber que el tiempo del fin ha llegado.

Además de ésta señal, hay la señal de que los hombres andarían de acá para allá, y un incremento en la ciencia. El mundo completo sabe que a través de los años de la historia, anterior a nuestro tiempo, el caballo era el medio más veloz de comunicación y transportación del hombre, y este método continuó a través de los siglos. No obstante el ángel le informó a Daniel que en el tiempo del fin habría un cambio decidido, que los hombres entonces andarían de acá para allá. Y tocante al tiempo del fin, de acuerdo a la profecía de Nahum, la Inspiración declara: “Los carros se precipitarán a las plazas, discurrirán por las calles, su aspecto como antorchas encendidas, correrán como relámpagos”. Nahum 2:4

Ahora que la ciencia ha sido incrementada desde el último siglo, o aún antes, y ahora que las máquinas de vapor, aceite y electricidad han revolucionado al mundo, y han hecho posible que los hombres corran de acá para allá con velocidad imprecedente, el tema está tan claro como el cristal que nosotros estamos viviendo ahora en el tiempo del fin. No puede haber duda acerca de esto. Esta es verdad positiva, verdad que usted no puede contradecir y creer aún la Biblia y la historia.

El libro que fue sellado no fue el Apocalipsis, sino la porción de la profecía de Daniel que se refería a los últimos días. La Escritura dice: “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Daniel 12:4. Cuando se abrió el libro se proclamó: “El tiempo no será más”. Véase Apocalipsis 10:6. Ahora ha sido abierto el libro de Daniel, y la revelación hecha por Cristo a Juan debe llevarse a todos los habitantes de la tierra. Mediante el aumento del conocimiento debe prepararse a un pueblo para que resista en los últimos días. 2MS 120.3

Miércoles, 2 Abril

El estudio de la palabra


Lee Mateo 5: 18; 2 Timoteo 3: 15 al 17; y Lucas 24: 27. ¿Qué nos enseñan estos versículos sobre cómo debemos estudiar y comprender las profecías bíblicas?

Y Cristo mismo dice: “No penséis que he venido a abolir la Ley. [...] De cierto os digo”, recalca en todo lo posible su aserto, “que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido”. Mateo 5:17, 18. En estas palabras Cristo enseña, no solo cuáles habían sido las demandas de la ley de Dios, y cuáles eran entonces, sino que además ellas perdurarán tanto como los cielos y la tierra. La ley de Dios es tan inmutable como su trono. Mantendrá sus demandas sobre la humanidad a través de todos los siglos. PP 335.3

2 Timoteo 3:16, 17 – “Toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

2 Pedro 1:20, 21 – “Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que os santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

Expresado afirmativamente, toda Escritura, y no meramente una parte de ella, es inspirada. Negativamente expresado, ninguna parte de ella es de particular interpretación, por la razón que no viene de hombre sino de Dios. Así como el Espíritu de Dios dictó a los hombres las Escrituras, así mismo el Espíritu de Dios es el que interpreta a los hombres las Escrituras. Así es que ningún hombre particular o privadamente (sin la Inspiración) es capaz de interpretar las profecías selladas, o interpretar ninguna parte de ellas o aún ser capaz de comprender su importancia después que sean reveladas, excepto con el don del Espíritu de Verdad. Por lo tanto, “Ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos”. Daniel 12:10.

Después de su resurrección, Jesús apareció a sus discípulos en el camino de Emaús, y “comenzando desde Moisés y todos los profetas, les iba interpretando en todas las Escrituras las cosas referentes a él mismo”. Lucas 24:27 (VM). Los corazones de los discípulos se conmovieron. Su fe se reavivó. Fueron reengendrados “en esperanza viva”, aun antes de que Jesús se revelase a ellos. El propósito de este era iluminar sus inteligencias y fundar su fe en la “palabra profética” “más firme”. Deseaba que la verdad se arraigase firmemente en su espíritu, no solo porque era sostenida por su testimonio personal sino a causa de las pruebas evidentes suministradas por los símbolos y sombras de la ley típica, y por las profecías del Antiguo Testamento. Era necesario que los discípulos de Cristo tuviesen una fe inteligente, no solo en beneficio propio, sino para comunicar al mundo el conocimiento de Cristo. Y como primer paso en la comunicación de este conocimiento, Jesús dirigió a sus discípulos a “Moisés y todos los profetas”. Tal fue el testimonio dado por el Salvador resucitado en cuanto al valor e importancia de las Escrituras del Antiguo Testamento. CS 348.3

Jueves, 3 Abril

¿Figurado o literal?


Busca los siguientes textos y permite que la Biblia sea su propio expositor o intérprete; es decir, que defina sus propios términos. ¿Cuál es el símbolo profético común a cada grupo de textos y qué representa según la Biblia?

Ya que estos diez cuernos llegan a la existencia como un grupo, ellos por lo tanto representan gobernantes contemporáneos. Cuando los cuernos representan poderes que existen uno siguiendo al otro, la Inspiración no falla, por así decirlo, al mostrar ciertos cuernos que se levantan y otros que caen. Por ejemplo, tres de los cuernos de la cuarta bestia de Daniel "fueron arrancadas de raíz", y en su lugar un notable cuerno pequeño (cuerno cabeza) surgió. De la misma manera, cuando el cuerno del macho cabrío es quebrado, cuatro se levantaron para tomar su lugar, y un quinto, el cuerno extremadamente grande (que creció en gran manera) siguió de allí en adelante (Daniel 7 y 8). Luego, también, aún las mismas bestias que en sus respectivos períodos representan el mundo, salieron del mar una siguiendo a la otra. De esta manera, la simbolización Divina exhibe los poderes según el tiempo y los eventos les hacen aparecer o desaparecer, según sea el caso.

Apocalipsis 1: 16; Efesios 6: 17; Hebreos 4: 12 - ¿No es la “Palabra de Dios viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos; que alcanza hasta a partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.?”

Dios ha provisto abundantes medios para tener éxito en la guerra contra la maldad que hay en el mundo. La Biblia es el arsenal donde podemos equiparnos para la lucha. Nuestros lomos deben estar ceñidos con la verdad. Nuestra cota debe ser la justicia. El escudo de la fe debe estar en nuestra mano, el yelmo de la salvación sobre nuestra frente; y con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, hemos de abrirnos camino a través de las obstrucciones y enredos del pecado. HAp 400.1

Apocalipsis 12: 1; 21: 2; Efesios 5: 31, 32; Jeremías 6: 2 – En el capítulo 17 del Apocalipsis, Babilonia está simbolizada por una mujer, figura que se emplea en la Biblia para representar una iglesia; siendo una mujer virtuosa símbolo de una iglesia pura, y una mujer vil, de una iglesia apóstata. CS 378.2

Viernes, 4 Abril

Estudio adicional – Resumen de la lección semanal

La lección comienza mostrando la falta de interés por las profecías de la Biblia, sobre todo porque muchas de ellas están escritas en figuras y símbolos. Esto, sin embargo, no debe disuadirnos porque: Todo lo que la profecía predijo como habiendo de acontecer hasta el momento actual, se lee cumplido en las páginas de la historia, y podemos tener la seguridad de que todo lo que falta por cumplir se realizará en su orden. PR 393.4

La lección del domingo trata de la comprensión de la Palabra cuando se lee o se estudia. Daniel fue una vez un libro sellado, pero ahora está sin sellar y debe ser estudiado y comprendido. Se pronuncia una bendición sobre todos los que leen y comprenden las profecías del libro del Apocalipsis.

La lección del lunes habla de la comprensión de la Palabra de Dios. Con todo, la inteligencia limitada de los hombres resulta inadecuada para comprender los planes del Dios infinito. Nuestras investigaciones no nos harán descubrir jamás las profundidades de Dios. CS 517.2

La lección del martes apunta al libro de Daniel, que una vez estuvo sellado, pero ahora está abierto. El libro que fue sellado no fue el Apocalipsis, sino la porción de la profecía de Daniel que se refería a los últimos días. La Escritura dice: “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Daniel 12:4. Cuando se abrió el libro se proclamó: “El tiempo no será más”. Véase Apocalipsis 10:6. Ahora ha sido abierto el libro de Daniel, 2MS 120.3

La lección del miércoles trata del estudio de la Palabra. Varias Escrituras fueron dadas para mostrar que la Palabra de Dios vino a nosotros a través de la inspiración del Espíritu Santo y que sólo podía ser entendida correctamente a través del mismo Espíritu que inspiró a los hombres a escribirla.

La lección del jueves habla de que la Biblia es su propio expositor. El lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo con su significado manifiesto, a no ser que se trate de un símbolo o figura. Cristo prometió: “Si alguno quisiere hacer su voluntad [del Padre], conocerá de mi enseñanza, si es de Dios”. Juan 7:17 (VM). Si los hombres quisieran tan solo aceptar lo que la Biblia dice, y si no hubiera falsos maestros para alucinar y confundir las inteligencias, se realizaría una obra que alegraría a los ángeles y que traería al rebaño de Cristo a miles y miles de almas actualmente sumidas en el error. CS 584.2