Perseguidos, pero no desamparados

Lección 1, primer trimestre, del 27 de diciembre al 2 de enero de 2026.

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Tarde de Sabbat 27 de diciembre

Texto para memorizar:

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” RVR1960 — Filipenses 4:4


“Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.” RVR1960 — San Lucas 6:22, 23

“Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos.” RVR1960 — Isaías 66:5

“Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí. ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.” RVR1960 — Isaías 49:23-26

Domingo 28 de diciembre

Pablo, el prisionero de Jesucristo


Lee Efesios 3: 1 y Filemón 1: 1. ¿Qué importancia tiene la forma en que Pablo describe su encarcelamiento?

““Por esta causa yo, Pablo, prisionero de Jesucristo por vosotros los gentiles” —Él bien puede decir eso. Fue la predicación a los gentiles lo que lo convirtió en prisionero” 16LtMs, Ms 179, 1901, par. 1

“Lee estas palabras a tus oyentes e imprímelas en sus mentes. Lea también el capítulo cuarto de Efesios. Lea estos capítulos con la mayor solemnidad. Las instrucciones que contienen son muy importantes para nosotros. Muchos se han vuelto duros de corazón porque son verdaderamente ajenos a la obra del Espíritu Santo. Es necesaria una gran reforma en la vida de los creyentes, en sus palabras y obras y en su comprensión espiritual. Necesitamos captar la inspiración de los ángeles en las cortes celestiales. Necesitamos respirar diariamente la atmósfera del cielo.” 21LtMs, Lt 60, 1906, par. 11

“¡Oh, cómo tiembla mi corazón por todos nosotros! A menos que la dureza de corazón sea derretida por la gracia de Jesucristo, nunca sabremos lo que es el cielo. Me duele sobremanera cuando veo y siento los métodos duros con que se trata la herencia del Señor. Me siento tan avergonzado en nombre de Cristo, al ver cuán poco respeto y reverencia se muestra hacia la compra de Su sangre.” 21LtMs, Lt 60, 1906, par. 12

“A aquellos que son tan libres para ejercer su autoridad humana, me siento obligado a decirles: No sigan adelante hasta que sepan cómo lidiar con la compra de la sangre de Cristo. Se necesita el poder transformador de Dios en cada familia. Si este poder estuviera presente, no se vería una falta de compasión; en cambio, se vería una recepción muy sincera de la gracia de Cristo para impartirla a los demás.” 21LtMs, Lt 60, 1906, par. 13

“Que toda raíz de amargura sea arrancada del corazón. Hagamos un trabajo minucioso con nosotros mismos. Que los hombres que ocupan cargos públicos mantengan sus corazones bajo el control del Espíritu Santo. Que no traten a los hombres como si fueran sacos de avena, hombres cuyas mentes han sido y son obra de Dios. Que tengan cuidado con sus acciones. No pueden, con la aprobación de Dios, derribar, arrancar y trasplantar a hombres que comprenden lo que significa ser enseñados y movidos por el Espíritu de Dios.” 21LtMs, Lt 60, 1906, par. 14

“Tanta rudeza, tanta falta de cortesía cristiana, se ha apoderado de las vidas de los hombres que ocupan cargos oficiales, que mi corazón está enfermo y dolorido, y no puedo sino llorar al ver cuán poca ternura de Cristo muestran en su trato con los hijos de Dios, la compra de la sangre de Su Hijo unigénito.” 21LtMs, Lt 60, 1906, par. 15

Lunes 29 de diciembre

Pablo encadenado


Lee 2 Corintios 4: 7-12. ¿Qué revela este pasaje acerca de cómo pudo Pablo soportar las pruebas a las que se enfrentó? ¿Cuál era el centro de su vida?

“Su suficiencia no estaba en él mismo, sino en la presencia e influencia del Espíritu divino que llenaba su alma y sometía todo pensamiento a la voluntad de Cristo. El profeta declara: “Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.” Isaías 26:3. La paz celestial manifestada en el rostro de Pablo ganó a muchas personas para el Evangelio.” HAp 406.3

“Pablo llevaba consigo el ambiente del cielo. Todos cuantos le trataban sentían la influencia de su unión con Cristo. Daba mayor valía a su predicación la circunstancia de que sus obras estaban de acuerdo con sus palabras. En esto consiste el poder de la verdad. La impremeditada e inconsciente influencia de una vida santa, es el más convincente sermón que puede predicarse en favor del cristianismo. Puede ser que los argumentos, por irrebatibles que sean, no provoquen más que oposición; pero un ejemplo piadoso entraña fuerza irresistible.” HAp 407.1 

Lee 2 Corintios 6: 3-7. ¿De qué recursos espirituales disponía Pablo para afrontar estas dificultades?

“El corazón de Pablo estaba lleno de un hondo y constante sentimiento de su responsabilidad; y él trabajaba en íntima comunión con Aquel que es la fuente de justicia, misericordia y verdad. Se aferraba a la cruz de Cristo como su única garantía de éxito. El amor del Salvador era el constante motivo que lo sostenía en sus conflictos con el yo y en su lucha contra el mal, a medida que en el servicio de Cristo avanzaba frente a la frialdad del mundo y a la oposición de sus enemigos.” OE 62.2

“Lo que la iglesia necesita en estos días de peligro, es un ejército de obreros que, como Pablo, se hayan educado para ser útiles, que tengan una experiencia profunda en las cosas de Dios, y que estén llenos de fervor y celo. Se necesitan hombres santificados, abnegados, valientes y fieles; hombres en cuyos corazones habite Cristo, “la esperanza de gloria,” y que con labios tocados por el fuego santo prediquen “la palabra.” Por falta de tales obreros, la causa de Dios languidece, y errores fatales, como un veneno mortífero, mancillan la moral y agostan las esperanzas de gran parte de la especie humana.” OE 62.3

Martes 30 de diciembre

Pablo en Filipos


Read Joshua 1:4–6 and Hebrews 6:17, 18. At that moment, the Promised Land was exactly that, a promise. Yet, God calls it an inheritance. What does it mean to be the heirs of God’s promises?

“Había llegado el tiempo para que el Evangelio se predicase más allá de los confines del Asia Menor. Se estaba preparando el camino para que Pablo y sus colaboradores penetrasen en Europa. En Troas, en las márgenes del mar Mediterráneo, “fué mostrada a Pablo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa a Macedonia, y ayúdanos.”” HAp 172.1

“El llamamiento era imperativo y no admitía dilación. “Y como vió la visión—declara Lucas, que acompañó a Pablo y Silas y Timoteo en el viaje a Europa,—luego procuramos partir a Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. Partidos pues de Troas, vinimos camino derecho a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia, y una colonia.”” HAp 172.2

““Y un día de sábado—continúa Lucas—salimos de la puerta junto al río, donde solía ser la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían juntado. Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor.” Lidia recibió alegremente la verdad. Ella y su familia se convirtieron y bautizaron, y rogó a los apóstoles que se hospedaran en su casa.” HAp 172.3

“Los apóstoles no consideraban inútiles sus labores en Filipos. Habían afrontado mucha oposición y persecución; pero la intervención de la Providencia en su favor, y la conversión del carcelero y de su familia, compensaron con creces la ignominia y el sufrimiento que habían soportado. Las noticias de su injusto encarcelamiento y de su milagrosa liberación se difundieron por toda esa región, y esto dió a conocer la obra de los apóstoles a muchos que de otra manera no habrían sido alcanzados.” HAp 177.5

“Las labores de Pablo en Filipos tuvieron por resultado el establecimiento de una iglesia cuyos miembros aumentaban constantemente. Su celo y devoción, y sobre todo su disposición a sufrir por causa de Cristo, ejercieron una influencia profunda y duradera en los conversos. Apreciaban altamente las preciosas verdades por las cuales los apóstoles se habían sacrificado tanto, y se entregaron con sincera devoción a la causa de su Redentor.” HAp 178.1

Miércoles 31 de diciembre

Pablo y Colosas


Lee Filemón 1: 15, 16. Ver también Colosenses 4: 9. ¿Qué curso de acción recomendó Pablo a Filemón respecto de Onésimo?

 “Entre los que dieron su corazón a Dios a causa de las labores de Pablo en Roma, estaba Onésimo, esclavo pagano que había perjudicado a su amo Filemón, creyente cristiano de Colosas, y había escapado a Roma. En la bondad de su corazón, Pablo trató de aliviar al desdichado fugitivo en su pobreza y desgracia, y entonces procuró derramar la luz de la verdad en su mente entenebrecida. Onésimo atendió las palabras de vida, confesó sus pecados y se convirtió a la fe de Cristo.” HAp 364.1

“Onésimo se hizo apreciar por Pablo en virtud de su piedad y sinceridad, tanto como por su tierno cuidado por la comodidad del apóstol y su celo en promover la obra del Evangelio. Pablo vió en él rasgos de carácter que le capacitarían para ser un colaborador útil en la obra misionera, y le aconsejó que regresara sin demora a Filemón, suplicándole su perdón; hizo planes, además, para el futuro. El apóstol prometió ayudarle haciéndose él mismo responsable por la suma que hubiese robado a Filemón. Estando a punto de enviar a Tíquico con cartas para varias iglesias de Asia Menor, envió a Onésimo con él. Fué una severa prueba para este siervo entregarse así a su amo a quien había perjudicado, pero estaba verdaderamente convertido, y no desistió de cumplir con este deber.” HAp 364.2

“Pablo hizo a Onésimo portador de la carta a Filemón, en la cual, con su tacto y bondad acostumbrados, el apóstol defendía la causa del esclavo arrepentido, y expresaba sus deseos de conservar sus servicios para el futuro. La carta comenzaba con afectuosos saludos para Filemón como amigo y colaborador: “Gracia a vosotros y paz, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios siempre, haciendo mención de ti en mis oraciones, oyendo hablar de tu amor y fe, que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos; para que la comunicación de los frutos de tu fe, llegue a ser eficaz, en el conocimiento de todo lo bueno que hay en vosotros, para gloria de Cristo.” El apóstol recordó a Filemón que todo buen propósito y rasgo de carácter que poseía lo debía a la gracia de Cristo; solamente esto lo hacía diferente de los perversos y pecadores. La misma gracia podía hacer de un degradado criminal un hijo de Dios y un obrero útil en el Evangelio.” HAp 364.3

“Pablo pudo haber manifestado a Filemón su deber como cristiano, pero en cambio escogió valerse del ruego: “Pablo anciano, y ahora también prisionero de Cristo Jesús:—ruégote por mi hijo, a quien yo he engendrado en mis prisiones—mi hijo Onésimo; el cual en un tiempo te fué inútil, mas ahora es útil para ti y para mí.” (V.M.)” HAp 365.1

“No era la obra del apóstol trastornar arbitraria o repentinamente el orden establecido en la sociedad. Intentar eso hubiera impedido el éxito del Evangelio. Pero enseñó principios que herían el mismo fundamento de la esclavitud, los cuales, llevados a efecto, seguramente minarían todo el sistema. Donde estuviere “el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Corintios 3:17), declaró. Una vez convertido, el esclavo llegaba a ser miembro del cuerpo de Cristo, y como tal debía ser amado y tratado como un hermano, un coheredero con su amo de las bendiciones de Dios y de los privilegios del Evangelio. Por otra parte, los siervos debían cumplir sus deberes, “no sirviendo al ojo, como los que procuran agradar a los hombres, sino antes, como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios.” Efesios 6:6 (VM).” HAp 367.1

Jueves 1 de enero

Las iglesias de Filipos y Colosas


Lee Filipenses 1: 1-3 y Colosenses 1: 1, 2. ¿Cómo son descritas las iglesias de Filipos y Colosas, y qué significa esta descripción?

“Hagamos nuestro este espíritu. El apóstol se siente agradecido de que los filipenses se hayan convertido a la fe y, después de darles su bendición, expresa su interés: «Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones, haciendo petición con alegría». [Versículos 3 y 4]. Esta debería ser la actitud de los ministros hacia las iglesias recién convertidas a la fe; y esta debería ser la actitud de las iglesias en buenas obras y carácter cristiano, para que los ministros que han trabajado por ellas puedan pedir a Dios por ellas con alegría. El apóstol ve motivos, debido a la sinceridad de su fe, para tener confianza en que Aquel que ha comenzado una buena obra en ellos la llevará a cabo hasta el día de Jesucristo. Ellos mantenían constantemente presente el día de Cristo. Esta debe ser nuestra labor.” 13LtMs, Ms 187, 1898, par. 46

“Con la pluma y la voz debemos animar a las iglesias recién convertidas a la fe. Había armonía, comunión cristiana y una tierna unión entre Pablo y Timoteo por aquellos cristianos recién convertidos. Para ellos, la perspectiva era alentadora, ya que continuarían con la buena obra que se había iniciado para ellos. «Como es justo que piense esto de todos vosotros, porque os tengo en mi corazón, ya que tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois partícipes de mi gracia» [Versículo 7]. Él une a los recién convertidos con el afecto de su propio corazón.” 13LtMs, Ms 187, 1898, par. 47

“En su carta “a los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas,” escrita mientras estaba preso en Roma, Pablo hace mención de su regocijo por la constancia de ellos en la fe, cuyas buenas nuevas le fueron traídas por Epafras, quien, escribió el apóstol, “nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu. Por lo cual—continúa,—también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia; para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios: corroborados de toda fortaleza, conforme a la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo.”” HAp 375.2

“De este modo Pablo expresó en palabras sus deseos para con los creyentes de Colosas. ¡Cuán elevado es el ideal que mantienen estas palabras ante el seguidor de Cristo! Muestran las maravillosas posibilidades de la vida cristiana y hacen bien claro que no hay límites para las bendiciones que los hijos de Dios pueden recibir. Creciendo constantemente en el conocimiento de Dios, podían ir de fortaleza en fortaleza, de altura en altura en la experiencia cristiana, hasta que por “la potencia de su gloria,” llegasen a ser “aptos para participar de la suerte de los santos en luz.”” HAp 375.3

Viernes 2 de enero

Para estudiar y meditar

“Verás que el tono de esta carta no es de queja, sino de agradecimiento y alabanza a Dios. Esta carta está dirigida “A los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz a vosotros, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Damos gracias a Dios y al Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros, desde que oímos de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, por la esperanza que os está reservada en los cielos, de la cual ya habéis oído antes en la palabra de la verdad del evangelio”. Colosenses 1:2-5.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 2

“Aquí se presentan las razones más importantes por las que siempre debemos estar llenos de gratitud, cultivando el amor a Dios y expresando siempre ese amor en cada oración ofrecida por los santos. Esto significa que debemos estar siempre atentos a las palabras del Evangelio, la verdad que nos ha llegado para ablandar, someter y derretir nuestros corazones en ternura, dando testimonio con palabras de que tenemos en nuestros corazones esa fe que obra por el amor y purifica el alma.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 3

“‘Que ha llegado a vosotros, como en todo el mundo, y da fruto, como también en vosotros, desde el día en que oísteis de él y conocisteis la gracia de Dios en verdad; como también aprendisteis de Epafras, nuestro querido consiervo, que es para vosotros un fiel ministro de Cristo, quien también nos declaró vuestro amor en el Espíritu.’ Versículos 6-8.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 4

“Este es el fruto que el Señor esperaba que todos dieran, el amor por Cristo; y el mismo amor que Cristo ha expresado por las almas que vino a salvar, todos debemos apreciarlo y expresarlo en nuestras vidas y en nuestro carácter. Entonces no tendremos murmuraciones, ni críticas, ni reproches. La expresión de insatisfacción hiere a todas las almas que pronuncian palabras desalentadoras. Tenemos tanto en qué pensar que nos alegra, nos anima y nos eleva.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 5

“El apóstol se sintió animado por el buen informe, nacido del amor en el Espíritu de aquellos que conocían la gracia de Dios en verdad; la fe era auténtica. Funcionó como la buena levadura, tal y como siempre funciona la verdad del evangelio cuando se recibe con toda su preciosa gracia en el corazón.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 6

“¡Qué testimonio puede dar cada uno si tan solo abre las ventanas del alma hacia el cielo y cierra rápidamente las ventanas del alma hacia la tierra, ventanas por las que se cuelan en el corazón el polvo y la basura terrenales que empañan la experiencia que el Señor desea que tenga todo creyente en Cristo! Tenemos el privilegio de contemplar todas las cosas celestiales y contemplarlas con los ojos de la fe.” 15LtMs, Ms 88, 1900, par. 7