¡Elijan hoy!

Lección 13, 4° Trimestre, 20 al 26 de Diciembre de 2025

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Tarde de sabbat Diciembre 20

Memory Text:

“Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” RVR1960 — Josué 24:15


“Cuando Josué se acercaba al final de su vida, emprendió una revisión del pasado por dos razones: para llevar al Israel de Dios a la gratitud por la marcada manifestación de la providencia de Dios en todos sus viajes, y para llevarlos a la humildad de espíritu bajo el sentido de sus murmuraciones y quejas injustas y su negligencia en seguir la voluntad revelada de Dios.” 4MR 220.1

“Josué continúa advirtiéndoles de la manera más sincera contra la idolatría que los rodeaba. Se les advirtió que no tuvieran ninguna relación con los idólatras, que no se casaran con ellos ni se pusieran en peligro de ser afectados y corrompidos por sus abominaciones. Se les aconsejó que evitaran incluso la apariencia del mal, que no se acercaran a los límites del pecado, ya que esa era la forma más segura de verse envueltos en el pecado y la ruina. Les mostró que la desolación sería el resultado de su alejamiento de Dios, y que, así como Dios era fiel a su promesa, también sería fiel en ejecutar sus amenazas. El Señor quiere que apliques esto a tu vida personal.” 4MR 220.2

Domingo Diciembre 21

¡Estuviste allí!


Lee Josué 24: 2-13. ¿Cuál es la idea central del mensaje de Dios a Israel?

“Antes de la muerte de Josué, los jefes y representantes de las tribus, obedeciendo a su convocación, se reunieron otra vez en Siquem. Ningún otro lugar del país evocaba tantos recuerdos sagrados, pues les hacía rememorar el pacto de Dios con Abraham y Jacob, así como los votos solemnes que ellos mismos habían pronunciado al entrar en Canaán. Allí estaban los montes Ebal y Gerizim, testigos silenciosos de aquellos votos que ahora venían a renovar en presencia de su jefe moribundo. Por todas partes había evidencias de lo que Dios había hecho por ellos; de cómo les había dado una tierra por la cual no habían tenido que trabajar, ciudades que no habían edificado, viñedos y olivares que ellos no habían plantado. Josué repasó nuevamente la historia de Israel y relató las obras maravillosas de Dios, para que todos comprendieran su amor y misericordia, y le sirvieran “con integridad y en verdad”.” PP 501.2

“Por indicación de Josué, se había traído el arca de Silo. Era una ocasión muy solemne, y este símbolo de la presencia de Dios iba a profundizar la impresión que él deseaba hacer sobre el pueblo. Después de exponer la bondad de Dios hacia Israel, los invitó en el nombre de Jehová a que decidieran a quien querían servir. El culto de los ídolos seguía practicándose hasta cierto punto, en secreto, y Josué trató ahora de inducirlos a hacer una decisión que desterrara este pecado de Israel. “Y si mal os parece servir a Jehová -dijo él-, escogeos hoy a quien sirváis”. Josué deseaba lograr que sirvieran a Dios, no a la fuerza, sino voluntariamente. El amor a Dios es el fundamento mismo de la religión. De nada valdría dedicarse a su servicio meramente por la esperanza del galardón o por el temor al castigo. Una franca apostasía no ofendería más a Dios que la hipocresía y un culto de mero formalismo.” PP 501.3

Lunes Diciembre 22

«Con integridad y en verdad»


¿Qué llamado hizo Josué a los israelitas? (Jos. 24: 14, 15). ¿Qué significa servir al Señor «con integridad y en verdad»?

“El anciano jefe exhortó a los israelitas a que consideraran en todos sus aspectos lo que les había expuesto y a que decidieran si realmente querían vivir como vivían las naciones idólatras y degradadas que habitaban alrededor de ellos. Si les parecía mal servir a Jehová, fuente de todo poder y de toda bendición, podían en ese día escoger a quien querían servir, “a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres”, de los que Abraham fue llamado a apartarse, o “a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis”.” PP 501.4

“Estas últimas palabras eran una severa reprensión para Israel. Los dioses de los amorreos no habían podido proteger a sus adoradores. A causa de sus pecados abominables y degradantes, aquella nación impía había sido destruida, y la buena tierra que una vez poseyera había sido dada al pueblo de Dios. ¡Qué insensatez sería la de Israel si escogiera las divinidades por cuyo culto habían sido destruídos los amorreos!” PP 502.1

““Que yo y mi casa -dijo Josué- serviremos a Jehová”. El mismo santo celo que inspiraba el corazón del jefe se comunicó al pueblo. Sus exhortaciones le arrancaron esta respuesta espontánea: “Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses”.” PP 502.2

““No podréis servir a Jehová -dijo Josué-, porque él es Dios santo [...] no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados”. Antes de que pudiera haber una reforma permanente, era necesario hacerle sentir al pueblo cuán incapaz de obedecer a Dios era de por sí mismo. Habían quebrantado su ley; esta los condenaba como transgresores, y no les proporcionaba ningún medio de escape. Mientras confiaran en su propia fuerza y justicia, les era imposible lograr perdón de sus pecados; no podían satisfacer las exigencias de la perfecta ley de Dios, y en vano se comprometían a servir a Dios. Solo por la fe en Cristo podían alcanzar el perdón de sus pecados, y recibir fuerza para obedecer la ley de Dios. Debían dejar de depender de sus propios esfuerzos para salvarse; debían confiar por completo en el poder de los méritos del Salvador prometido, si querían ser aceptados por Dios.” PP 502.3

Martes Diciembre 23

Libres para servir


¿Cuál fue la respuesta de Israel al llamamiento de Josué? (Jos. 24: 16-18). ¿Por qué reaccionó Josué de esa manera? (Jos. 24: 19-21)

“Josué trató de hacer que sus oyentes pesaran muy bien sus palabras, y que desistieran de hacer votos para cuyo cumplimiento no estaban preparados. Con profundo fervor repitieron esta declaración: “No, sino que a Jehová serviremos”. Consintiendo solemnemente en atestiguar contra sí mismos que habían escogido a Jehová, una vez más reiteraron su promesa de lealtad: “A Jehová nuestro Dios serviremos, y a su voz obedeceremos”.” PP 502.4

““Entonces Josué hizo un pacto con el pueblo el mismo día, y les dio estatutos y leyes en Siquem”. Escribió un relato de este pacto solemne, y lo puso, con el libro de la ley, al lado del arca. Erigió una columna conmemorativa y dijo: “Esta piedra nos servirá de testigo, porque ella ha oído todas las palabras que Jehová nos ha hablado; será, pues, testigo contra vosotros, para que no mintáis contra vuestro Dios. Después despidió Josué al pueblo, y cada uno volvió a su posesión”.” PP 502.5

“Israel era el tesoro especial del Señor. La alta estima en que los tenía se demuestra por los poderosos milagros que realizó en su favor. Como un padre trataría a un hijo amado, así el Señor había socorrido, disciplinado y castigado a Israel. Buscaba inspirar en sus corazones ese amor por su carácter y sus requisitos que los llevaría a la obediencia voluntaria.” ST May 26, 1881, par. 6

“A través de su pueblo Israel, Dios diseñó dar al mundo un conocimiento de su voluntad. Sus promesas y amenazas, sus instrucciones y reprimendas, las maravillosas manifestaciones de su poder entre ellos, en bendiciones por la obediencia y juicio por la transgresión y la apostasía, todo fue diseñado para la educación y el desarrollo de los principios religiosos entre el pueblo de Dios hasta el fin de los tiempos. Por lo tanto, es importante que nos familiaricemos con la historia del pueblo hebreo y meditemos cuidadosamente en el trato de Dios con ellos.” ST May 26, 1881, par. 7

Miércoles Diciembre 24

Los peligros de la idolatría


Lee Josué 24: 22-24. ¿Por qué fue necesario que Josué repitiera su llamamiento a los israelitas para que se deshicieran de sus ídolos?

“Aun así, Josué advirtió al pueblo que no hicieran promesas precipitadas que no estuvieran dispuestos a cumplir, sino que consideraran cuidadosamente el asunto y decidieran su curso futuro. «Si abandonáis al Señor y servís a dioses extraños, él se volverá contra vosotros, os hará daño y os consumirá, después de haberos hecho bien». Así, fielmente, trató de despertar en ellos un sentido más elevado de las exigencias de Dios y una convicción más profunda de que su única seguridad estaba en la obediencia a su ley.” ST May 26, 1881, par. 3

“La congregación respondió al unísono: «Serviremos al Señor». Y Josué dijo al pueblo: «Vosotros sois testigos contra vosotros mismos de que habéis elegido al Señor para servirle». Y ellos respondieron: «Somos testigos». Ahora, pues, quitad (dijo él) los dioses extraños que hay entre vosotros e inclinad vuestro corazón al Señor Dios de Israel. Y el pueblo respondió a Josué: «Serviremos al Señor nuestro Dios y obedeceremos su voz».” ST May 26, 1881, par. 4

“Este solemne pacto fue registrado en el libro de la ley, para ser preservado sagradamente. Josué colocó entonces una gran piedra debajo de un roble que estaba junto al santuario del Señor. «Y Josué dijo a todo el pueblo: Mirad, esta piedra será testigo contra nosotros, pues ha oído todas las palabras que el Señor nos ha dicho; y será testigo contra vosotros, para que no neguéis a vuestro Dios». Aquí Josué declara claramente que sus instrucciones y advertencias al pueblo no eran palabras suyas, sino palabras de Dios. Esta gran piedra permanecería en pie para dar testimonio a las generaciones futuras del acontecimiento que se erigió para conmemorar, y sería testigo contra el pueblo si alguna vez volvía a caer en la idolatría.” ST May 26, 1881, par. 5

“Israel era el tesoro especial del Señor. La alta estima en que los tenía se demuestra por los poderosos milagros que realizó en su favor. Como un padre trataría a un hijo amado, así el Señor había socorrido, disciplinado y castigado a Israel. Buscaba inspirar en sus corazones ese amor por su carácter y sus requisitos que los llevaría a la obediencia voluntaria.” ST May 26, 1881, par. 6

Jueves Diciembre 25

Un buen final


Lee las palabras finales del libro de Josué escritas por un redactor inspirado (Jos. 24: 29-33). ¿De qué manera esas palabras no solo rememoran la vida de Josué, sino también se proyectan hacia el futuro?

“El discurso de despedida de Josué a Israel causó una profunda impresión en ellos. Sabían que estaban escuchando su testimonio antes de morir, y que ningún sentimiento de orgullo, ambición o interés propio podía influir en él. Gracias a su larga experiencia, el anciano líder había aprendido cómo llegar de la manera más eficaz al corazón de la gente. Se dio cuenta de la importancia de la oportunidad que se le presentaba y la aprovechó al máximo.” ST May 26, 1881, par. 1

“Sus sinceras súplicas provocaron la siguiente respuesta: “Dios no permita que abandonemos al Señor para servir a otros dioses, pues el Señor nuestro Dios es quien nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud, y quien hizo ante nuestros ojos aquellas grandes señales y nos protegió en todo el camino que recorrimos y entre todos los pueblos por los que pasamos. Y el Señor expulsó de delante de nosotros a todos los pueblos, incluso a los amorreos que habitaban en la tierra; por lo tanto, también nosotros serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios”.” ST May 26, 1881, par. 2

“La obra de Josué en favor de Israel había terminado. Había cumplido “siguiendo a Jehová”, y en el libro de Dios se lo llamó “el siervo de Jehová”. El testimonio más noble que se da acerca de su carácter como caudillo del pueblo es la historia de la generación que disfrutó de sus labores. “Israel sirvió a Jehová durante toda la vida de Josué, y durante toda la vida de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que sabían todo lo que Jehová había hecho por Israel”. Josué 24:31.” PP 503.1

Viernes Diciembre 26

Para estudiar y meditar

“Hoy Cristo nos dice: «Sin mí no podéis hacer nada». Él es más fuerte que el poder humano más poderoso. Cuanto más débil te sientas, más debes darte cuenta de la necesidad de apoyarte en el Gran Maestro, y más fuerte te harás con su fuerza. En tu debilidad, Él perfeccionará su fuerza. Santifica al Señor Dios de los ejércitos, y deja que Él sea tu temor y tu pavor. Solo confía en Él; y aunque seas débil, Él te fortalecerá; aunque estés débil, Él te revivirá; aunque estés herido, Él te sanará. YI June 20, 1901, par. 6

“Los hombres no ganan nada apresurándose ante el Señor. Muchos han pensado que sus propios dones eran suficientes para una empresa. Así pensó Moisés cuando mató al egipcio. Pero se vio obligado a huir al desierto para salvar su vida. Allí cuidó ovejas durante cuarenta años, hasta que aprendió a ser pastor de hombres. Aprendió la lección tan perfectamente que, aunque el Señor se le reveló y habló con él cara a cara, como un hombre habla con un amigo, no se enalteció. «Sígueme», dice Jesús. No corras delante de mí. Sigue mis pasos. Entonces no te enfrentarás solo a los ejércitos de Satanás. Déjame ir delante de ti y no serás vencido por los planes del enemigo.” YI June 20, 1901, par. 7