
“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, , todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.” RVR1960 — Colosenses 2:16, 17
“Muchos piensan que deben consultar comentarios sobre las Escrituras para comprender el significado de la palabra de Dios, y no pretendemos decir que no se deban estudiar los comentarios; pero se necesita mucho discernimiento para descubrir la verdad de Dios bajo la masa de palabras de los hombres. ¿Cuán poco ha hecho la iglesia, como cuerpo que profesa creer en la Biblia, para reunir las joyas dispersas de la palabra de Dios en una cadena perfecta de verdad? Las joyas de la verdad no se encuentran en la superficie, como muchos suponen. La mente maestra de la confederación del mal trabaja sin cesar para mantener la verdad oculta y poner de manifiesto las opiniones de los grandes hombres. El enemigo está haciendo todo lo que está en su poder para oscurecer la luz del cielo a través de los procesos educativos, pues no quiere que los hombres oigan la voz del Señor que dice: «Este es el camino, andad por él». [Isaías 30:21.]” CE 85.2
“Las joyas de la verdad yacen esparcidas por el campo de la revelación; pero han sido enterradas bajo las tradiciones humanas, bajo los dichos y mandamientos de los hombres, y la sabiduría del cielo ha sido prácticamente ignorada; porque Satanás ha logrado hacer creer al mundo que las palabras y los logros de los hombres son de gran importancia. El Señor Dios, el Creador de los mundos, ha dado el evangelio al mundo a un costo infinito. A través de este agente divino, se han abierto manantiales alegres y refrescantes de consuelo celestial y consuelo duradero para aquellos que acudan a la fuente de la vida. Todavía hay vetas de verdad por descubrir; pero las cosas espirituales se disciernen espiritualmente. Las mentes nubladas por el mal no pueden apreciar el valor de la verdad tal como es en Jesús. Cuando se aprecia la iniquidad, los hombres no sienten la necesidad de hacer un esfuerzo diligente, con oración y reflexión, para comprender lo que deben saber o perderán el cielo. Han estado tanto tiempo bajo la sombra del enemigo, que ven la verdad como los hombres contemplan los objetos a través de un cristal ahumado e imperfecto; porque todas las cosas son oscuras y pervertidas a sus ojos. Su visión espiritual es débil y poco fiable; porque miran la sombra y se apartan de la luz.” CE 86.1
Lee Colosenses 2: 1-7. ¿Cuál fue el propósito de Pablo al escribir esta epístola?
“Rodeados por prácticas e influencias paganas, los creyentes de Colosas estaban en peligro de ser inducidos a dejar la sencillez del Evangelio, y Pablo, amonestándoles contra eso, les señaló a Cristo como el único guía seguro. “Porque quiero que sepáis—escribió—cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo, en el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.” HAp 377.1
““Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas.... Por tanto de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él: arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias. Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo: porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente: y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad.”” HAp 377.2
“Cristo había anticipado que se levantarían engañadores, por cuya influencia la maldad se multiplicaría y la caridad de muchos se enfriaría. Mateo 24:12. Advirtió a sus discípulos que la iglesia estaría en mayor peligro por este mal que por las persecuciones de sus enemigos. Una y otra vez Pablo previno a los creyentes contra esos falsos maestros. De este peligro, más que de cualquier otro, deberían prevenirse; pues, al recibir falsos maestros, abrirían la puerta a errores por los cuales el enemigo podría empañar las percepciones espirituales y hacer tambalear la confianza de los nuevos conversos al Evangelio. Cristo era la norma por la cual debían probar las doctrinas presentadas. Todo lo que no estaba en armonía con sus enseñanzas debían rechazarlo. Cristo crucificado por el pecado, Cristo resucitado de entre los muertos, Cristo ascendido a lo alto, ésta era la ciencia de la salvación que ellos debían aprender y enseñar.” HAp 377.3
¿Cómo iluminan los siguientes pasajes la metáfora de la planta como símbolo de los creyentes? (Ver Isa. 61: 3; Mat. 3: 10; Luc. 8: 11-15; 1 Cor. 3: 6.)
Aquellos que son hechos bellos y llenos de gozo, que están vestidos con manto de alabanza y que llegan a ser árboles de justicia el plantío del Señor, sus siervos triunfantes, los Esdras y Nehemías sin engaño de hoy día, han de restaurar todas las cosas.
“No por su nombre, sino por sus frutos, se determina el valor de un árbol. Si el fruto no tiene valor, el nombre no puede salvar al árbol de la destrucción. Juan declaró a los judíos que su situación delante de Dios había de ser decidida por su carácter y su vida. La profesión era inútil. Si su vida y su carácter no estaban en armonía con la ley de Dios, no eran su pueblo.” DTG 82.1
““La semilla es la Palabra de Dios”. “Porque come la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones”5Lucas 8:11; Isaías 61:11.. En la siembra espiritual ocurre lo mismo que en la natural: El único poder que puede producir vida procede de Dios.” ED 95.5
“Pablo fué quien predicó primero el Evangelio en Corinto y quien había organizado la iglesia allí. Esta era la obra que el Señor le había asignado. Más tarde, por la dirección de Dios, otros obreros fueron enviados allí, para que ocuparan su debido lugar. La semilla sembrada debía regarse, y esto debía hacerlo Apolos. Siguió a Pablo en su obra, para dar instrucción adicional y ayudar al crecimiento de la semilla sembrada. Conquistó los corazones del pueblo, pero era Dios el que daba el crecimiento. No es el poder humano, sino el divino, el que obra la transformación del carácter. Los que plantan y los que riegan, no hacen crecer la semilla; trabajan bajo la dirección de Dios, como sus agentes señalados, y cooperan con él en su obra. Al Artífice maestro pertenecen el honor y la gloria del éxito.” HAp 222.1
Lee Colosenses 2: 11-15. ¿Qué problemas parece estar combatiendo Pablo aquí?
“«Y cuando terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le entregó dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios» [Versículo 18]. Esto nunca podría borrarse, pues estaba escrito, grabado en piedra, con el dedo de Dios. Nunca fue contra nosotros, porque Dios declaró que debíamos obedecer sus mandamientos como un pacto perpetuo. Al morir, Cristo borró la escritura que estaba contra nosotros, «y la quitó de en medio, clavándola en su cruz». [Colosenses 2:14.] En cada ceremonia, en cada sacrificio, se había prefiguró su muerte. Él era el fundamento del sistema sacrificial, que duraría hasta que en su muerte el tipo se encontrara con el antitipo. Él «abolió en su carne la enemistad, es decir, la ley de los mandamientos contenidos en ordenanzas; para crear en sí mismo de los dos un solo hombre nuevo, haciendo la paz, y para reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo por medio de la cruz, habiendo matado por medio de ella la enemistad. Y vino y predicó paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca. Porque por medio de él los unos y los otros tenemos acceso en un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo» [Efesios 2:15-20].” 16LtMs, Lt 51, 1901, par. 8
Generalmente hablando, la ley de Moisés consiste de tres partes. La primera es la ley ceremonial, la ley del templo –la ley de los sacrificios. Esta ley, por supuesto, no la debemos observar nosotros hoy, excepto en antitipo, porque prefiguraba cosas que habían de venir, particularmente el primer advenimiento de Cristo. Así es que si hubiéramos vivido en el tiempo del Antiguo Testamento y hubiéramos faltado en cumplir con la ley de sacrificios y sistema de ese tiempo, por ello hubiéramos demostrado incredulidad en Cristo, Quien había de venir. Pero puesto que estamos viviendo en la era cristiana, si observáramos ahora la ley típica de sacrificios y sistema, por ello demostraríamos incredulidad en Cristo, Quien ha venido.
Y así, como esta ley fue clavada en la cruz (Col. 2:14), no necesitamos, y no debemos, observarla ahora.
La segunda parte de la ley de Moisés es la ley por la cual Israel debía gobernar a su pueblo, la civil o ley legal, –la ley que define qué penalidad el gobierno debe imponer a los que son encontrados robando, matando o algo semejante. Ahora, puesto que nosotros como cristianos no tenemos un gobierno propio, sino que todavía estamos bajo los gobiernos de las naciones de hoy, a nosotros personalmente o como grupo tampoco se nos requiere cumplir la ley legal de Moisés.
Por consiguiente, la única ley de Moisés, que posiblemente somos amonestados a recordar, es la tercera parte de su ley; la ley moral, que consiste de las cosas que pertenecen a nosotros como individuos, las cosas que nosotros como individuos debemos hacer, las cosas que perfeccionan nuestro carácter, las cosas que nos hacen un pueblo peculiar. Por lo tanto necesitamos escudriñar y hacer las cosas contenidas en la ley moral de Moisés –“Los mandamientos y estatutos y decretos.” Deut. 5:31.
Lee Colosenses 2: 16-19. ¿Qué prácticas propias del judaísmo destaca Pablo aquí?
“La forma en que los maestros judíos explicaban las Escrituras, su interminable repetición de máximas y ficciones, provocó que Cristo dijera: «Este pueblo se acerca a mí con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí» [Mateo 15:8]. Cumplían con sus servicios en los atrios del templo. Ofrecían sacrificios que simbolizaban el gran Sacrificio, diciendo con sus ceremonias: «Ven, mi Salvador». Sin embargo, Cristo, Aquel a quien representaban todas estas ceremonias, estaba entre ellos, y no lo reconocían ni lo recibían. El Salvador declaró: «En vano me honran, enseñando como doctrina mandamientos de hombres». [Marcos 7:7.]” 14LtMs, Lt 204, 1899, par. 6
“En Colosenses leemos: «El cuerpo es de Cristo. Nadie os prive de vuestro premio con una humildad fingida y el culto de los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente envanecido por su mente carnal, y no aferrándose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y unido por las articulaciones y ligamentos, crece con el crecimiento de Dios». [Colosenses 2:17-19.] El ministerio del evangelio consiste en demostrar la influencia de la cruz. La obra de Dios en el plan de salvación no debe realizarse de manera inconexa; no debe operar al azar. El plan que proporcionó la influencia de la cruz también proporcionó el método de su difusión. Este método es sencillo en sus principios y completo en sus líneas claras y distintivas. Cada parte está conectada con las demás en perfecto orden y relación.” 14LtMs, Lt 204, 1899, par. 7
“«Que nadie os prive de vuestra recompensa con una humildad voluntaria y la adoración de ángeles, entrometiéndose en cosas que no ha visto, vanamente enorgullecido por su mente carnal». En este versículo se da una advertencia especial. Los maestros del espiritismo se presentan de una manera agradable y cautivadora. Su objetivo es engañar, y aquellos que escuchan sus fábulas son seducidos por el enemigo de la justicia. Cuando uno es vencido por esta influencia fascinante, la mente se envenena y la fe en Cristo como Hijo de Dios se destruye. La víctima de este sofisma es seducida de su recompensa, pues es llevada a confiar en sus propios méritos para la salvación. Muchos practican la humildad voluntaria, están incluso dispuestos a hacer sacrificios, a rebajarse y a ceder su mente a la creencia de tonterías supremas. Reciben las ideas más absurdas y erróneas de aquellos que creen que son sus amigos fallecidos, ahora ángeles en una esfera superior; y sus ojos están tan cegados y su juicio tan pervertido que no ven el mal.” ST November 13, 1884, par. 2
Lee Colosenses 2: 20-23. ¿Cómo entiendes las exhortaciones de Pablo a la luz de los demás elementos tratados en el mismo capítulo?
“Jesús es la fuente del conocimiento, el tesoro de la verdad, y anhelaba revelar a sus discípulos tesoros de infinito valor, para que ellos, a su vez, los revelaran a otros. Pero debido a su ceguera, no pudo desvelarles los misterios del reino de los cielos. Les dijo: «Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar». Las mentes de los discípulos estaban muy influenciadas por las tradiciones y máximas de los fariseos, quienes ponían los mandamientos de Dios al mismo nivel que sus propias invenciones y doctrinas. Los escribas y fariseos no recibían ni enseñaban las Escrituras en su pureza original, sino que interpretaban el lenguaje de la Biblia de tal manera que expresaba sentimientos y mandamientos que Dios nunca había dado. Daban una interpretación mística a los escritos del Antiguo Testamento y oscurecían lo que el Dios infinito había dejado claro y sencillo. Estos eruditos presentaban al pueblo sus propias ideas y atribuían a los patriarcas y profetas cosas que ellos nunca habían dicho. Estos falsos maestros enterraban las preciosas joyas de la verdad bajo los escombros de sus propias interpretaciones y máximas, y ocultaban las especificaciones más claras de las profecías relativas a Cristo...” FH 334.3
“La manera como los maestros judíos explicaban las Escrituras, sus interminables repeticiones de máximas y ficción, hicieron que Cristo dijera: “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí”. Realizaban sus servicios en los atrios del templo. Ofrecían sacrificios que simbolizaban al magnífico Salvador, diciendo por medio de sus ceremonias: “Ven, mi Salvador”; no obstante, Cristo, a quien representaban todas esas ceremonias, estaba entre ellos y no lo reconocieron ni lo recibieron. El Salvador declaró: “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Mateo 15:8, 9.” 6TPI 251.3
“Mi alma está muy agobiada porque sé lo que nos espera. Los que no tengan una relación cotidiana y viviente con Dios se verán expuestos a todo engaño concebible. No se deben considerar en nuestra obra asuntos secundarios, a menos que las ideas sostenidas hayan sido cuidadosamente examinadas, y se tenga seguridad acerca de su fuente de origen. Los ángeles de Satanás son sabios para hacer el mal y son ellos los que originan aquello que algunos pretenderán que es luz adicional, que proclamarán como cosa nueva y maravillosa; aunque en algunos aspectos el mensaje sea verdadero, estará mezclado con invenciones humanas y enseñará como doctrinas mandamientos de hombres. Si alguna vez hubo un tiempo para velar y orar con verdadero fervor, es ahora. Puede haber cosas que puedan ser consideradas como ciertas y que aparenten ser buenas, pero necesitan ser cuidadosamente consideradas con mucha oración, pues son engañosas maquinaciones del enemigo para conducir a las almas por una senda que corre tan cerca de la senda de la verdad que apenas podrá ser distinguida de la que conduce a la santidad y al cielo. Pero el ojo de la fe puede discernir que lleva una dirección divergente del camino recto, aun cuando sea en forma casi imperceptible. Al principio puede pensarse que es positivamente recta, pero después de un tiempo se ve que se aparta mucho de la senda segura, que conduce a la santidad y al cielo. Hermanos míos, os amonesto que hagáis sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino.” TM 229.1
“Las amonestaciones de la Palabra de Dios respecto a los peligros que rodean a la iglesia cristiana, son para nosotros hoy. Como en los días de los apóstoles, los hombres intentan, por medio de tradiciones y filosofías, destruir la fe en las Escrituras. Así hoy, por los complacientes conceptos de la “alta crítica,” evolución, espiritismo, teosofía y panteísmo, el enemigo de la justicia está procurando llevar a las almas por caminos prohibidos. Para muchos, la Biblia es una lámpara sin aceite, porque han dirigido sus mentes hacia canales de creencias especulativas que traen falsos conceptos y confusión. La obra de la “alta crítica” al criticar, conjeturar y reconstruir, está destruyendo la fe en la Biblia como revelación divina. Está privando a la Palabra de Dios del poder de guiar, levantar e inspirar las vidas humanas. Por el espiritismo, multitudes son inducidas a pensar que el deseo es la mayor ley, que la licencia es libertad y que el hombre es responsable únicamente de sí mismo y ante sí mismo.” HAp 378.1