
“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;” RVR1960 — Colosenses 1:15-17
“¡Oh qué gran privilegio pertenece a los que creen y obedecen las palabras de Cristo! Lo que nos capacita para vivir una vida de santidad es un conocimiento de Cristo como el que lleva los pecados, como la propiciación de nuestras iniquidades. Ese conocimiento es la salvaguardia de la felicidad de la familia humana. Satanás sabe que sin ese conocimiento seríamos arrojados a la confusión y despojados de nuestra fortaleza. Desaparecería nuestra fe en Dios, y seríamos dejados como presas de cada artimaña del enemigo. Este ha trazado astutos planes para destruir al hombre. Su propósito es proyectar sombras infernales, como la mortaja de la muerte, entre Dios y el hombre, a fin de que pueda ocultar a Jesús de nuestra vista, de modo que olvidemos el ministerio de amor y misericordia, y quedemos cortados de todo conocimiento posterior del gran amor y poder de Dios hacia nosotros, y fuera del alcance de todo rayo de luz del cielo.” 1MS 309.1
“Sólo Cristo pudo representar a la Deidad. El que había estado en la presencia del Padre desde el principio, el que es la expresa imagen del Dios invisible, fue el único capaz de cumplir esta obra. Ninguna descripción verbal podía revelar a Dios ante el mundo. Dios mismo debía ser revelado a la humanidad mediante una vida de pureza, una vida de perfecta confianza y sumisión a la voluntad de Dios, una vida de humillación tal que habría rehuido aun el más encumbrado serafín del cielo. Nuestro Salvador revistió su humanidad con divinidad a fin de hacer esto. Empleó las facultades humanas, pues sólo adoptándolas podía ser comprendido por la humanidad. Sólo la humanidad podía alcanzar a la humanidad. Vivió el carácter de Dios en el cuerpo humano que Dios le había preparado. Bendijo al mundo viviendo en la carne humana la vida de Dios, mostrando así que tenía el poder para unir la humanidad con la divinidad.” 1MS 309.2
Lee Génesis 1: 26, 27; 5: 3; 1 Corintios 15: 49; 2 Corintios 3: 18; y Hebreos 10: 1. Resume los distintos significados de la palabra «imagen» usada en estos textos. ¿En qué se diferencian de la descripción de Jesús como imagen de Dios?
“Habiéndose humanado, Cristo vino al mundo para ser uno con la humanidad, y al mismo tiempo revelar a nuestro Padre celestial a los hombres pecadores. Aquel que había estado en la presencia del Padre desde el principio, Aquel que era la imagen expresa del Dios invisible, era el único capaz de revelar a la humanidad el carácter de la Deidad. En todo fué hecho Cristo semejante a sus hermanos. Fué hecho carne, como lo somos nosotros. Sintió el hambre, la sed y el cansancio. Fué reconfortado y sostenido por el alimento y el sueño. Compartió la suerte de los hombres; y no obstante fué el Hijo de Dios sin mancha. Fué extranjero y advenedizo en la tierra; estuvo en el mundo, mas no fué del mundo; tentado y probado como lo son hoy hombres y mujeres, llevó no obstante una vida libre de pecado. Tierno, compasivo, lleno de simpatía, considerado para con los demás, Cristo representó el carácter de Dios y se consagró siempre al servicio de Dios y del hombre.” MC 329.6
Lee Mateo 11: 27 y Juan 1: 1, 2, 14, 18. ¿Por qué Jesús es el único capaz de revelar al Padre?
“Dijo El Salvador: “Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado”. Juan 17:3. Y Dios declaró por el profeta: “No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conoceme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio, y justicia en la tierra: porque estas cosas quiero, dice Jehová”. Jeremías 9:23, 24.” 5TPI 689.1
“Nadie, sin ayuda divina, puede alcanzar este conocimiento de Dios. El apóstol dice que a los mundanos “no les pareció tener a Dios en su noticia”. Cristo “en el mundo estaba, y el mundo fue hecho por él; y el mundo no le conoció” Romanos 1:28; Juan 1:10. Jesús declaró a sus discípulos: “Nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar”. Mateo 11:27. En aquella última oración que hizo en favor de quienes le seguían, antes de entrar en las sombras del Getsemaní, el Salvador alzó sus ojos al cielo, lleno de compasión por la ignorancia de los hombres, y dijo: “Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido”. “He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste”. Juan 17:25, 6.” 5TPI 689.2
Lee Colosenses 1: 15-17. ¿Qué razones da Pablo para que Jesús sea llamado «el primogénito de toda la creación»?
“«Y él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia; él, que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Colosenses 1:18.” FH 342.1
“Cristo «amó a la iglesia y se entregó por ella, para santificarla y purificarla con el lavado del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada».” FH 342.2
“Cuando Dios entregó a Su Hijo al mundo, hizo posible que los hombres y las mujeres fueran perfectos mediante el uso de todas las capacidades de su ser para la gloria de Dios. En Cristo, les dio las riquezas de Su gracia y el conocimiento de Su voluntad…” FH 342.3
“La iglesia sigue siendo militante en un mundo que aparentemente se encuentra en la oscuridad de la medianoche y que cada vez empeora más. Mientras que los requisitos de un sencillo «Así dice el Señor» siguen sin ser atendidos por el elemento mundano de la iglesia, las voces de los fieles siervos de Dios deben fortalecerse para dar el solemne mensaje de advertencia. Las obras que deberían caracterizar a la iglesia militante y las obras de la iglesia que ha tenido la luz de la verdad para este tiempo no se corresponden. El Señor exhorta a los miembros de la iglesia a que se vistan con las hermosas vestiduras de la justicia de Cristo…” FH 342.4
“Dios necesita hombres y mujeres que trabajen con la sencillez de Cristo para llevar el conocimiento de la verdad a aquellos que necesitan su poder transformador. El mensaje de la justicia de Cristo debe ser proclamado de un extremo al otro de la tierra. Nuestro pueblo debe ser despertado para preparar el camino del Señor. El mensaje del tercer ángel, el último mensaje de misericordia para un mundo que perece, es tan sagrado, tan glorioso. Que la verdad salga como una lámpara que arde. Los misterios que los ángeles deseaban contemplar, que los profetas, los reyes y los justos deseaban conocer, la iglesia de Dios debe dar a conocer.” FH 342.5
“El maravilloso sacrificio de Cristo por el mundo da testimonio del hecho de que los hombres y las mujeres pueden ser rescatados de la iniquidad. Si rompen con Satanás y confiesan sus pecados, hay esperanza para ellos. Las personas —pecadoras, ciegas, desdichadas— pueden arrepentirse y convertirse, y día a día ir formando un carácter semejante al de Cristo. Los seres humanos pueden ser recuperados, regenerados y pueden aprender a vivir ante el mundo una vida preciosa, semejante a la de Cristo. —The Review and Herald, 22 de abril de 1909.” FH 342.6
Lee Efesios 1: 22 y Colosenses 2: 10. ¿A qué se refiere Pablo cuando llama a Jesús «cabeza de la iglesia» (Efe. 5: 23)?
““Cristo es la cabeza de todo varón.” Dios, quien puso todas las cosas bajo los pies del Salvador, “diólo por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos.”101 Corintios 11:3; Efesios 1:22, 23. La iglesia está edificada sobre Cristo como su fundamento; ha de obedecer a Cristo como su cabeza. No debe depender del hombre, ni ser regida por el hombre. Muchos sostienen que una posición de confianza en la iglesia les da autoridad para dictar lo que otros hombres deben creer y hacer. Dios no sanciona esta pretensión. El Salvador declara: “Todos vosotros sois hermanos.” Todos están expuestos a la tentación y pueden errar. No podemos depender de ningún ser finito para ser guiados. La Roca de la fe es la presencia viva de Cristo en la iglesia. De ella puede depender el más débil, y los que se creen los más fuertes resultarán los más débiles, a menos que hagan de Cristo su eficiencia. “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo.” El Señor “es la Roca, cuya obra es perfecta.” “Bienaventurados todos los que en él confían.”” DTG 382.5
“En la epístola de Pablo a los colosenses se halla una amonestación contra las falsas enseñanzas.” OE 320.3
“Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo: porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente: y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad.” OE 320.4
“He recibido instrucciones para decir a nuestro pueblo: Sigamos a Cristo. No nos olvidemos de que él es nuestro dechado en todo. Podemos descartar sin peligro las ideas que no se hallan en su enseñanza. Ruego a nuestros ministros que se aseguren de que sus pies están asentados en la plataforma de la verdad eterna. Tengamos cuidado acerca de cómo seguimos los impulsos, atribuyéndolos al Espíritu Santo. Algunos corren el peligro de hacerlo. La Palabra de Dios nos insta a ser cabales en la fe, capaces de dar a quien nos la pida razón de la esperanza que hay en nosotros.” OE 321.1
Lee 1 Corintios 12: 12-27. Pablo describe aquí a la iglesia como un «cuerpo». ¿Qué otros aspectos de la iglesia son representados mediante esta metáfora?
“¡Qué lección nos enseña esta Escritura! Debe haber un ejercicio activo de los diversos dones en un solo cuerpo, cuya cabeza es Jesucristo. Que ningún miembro del cuerpo de Cristo albergue un espíritu de autosuficiencia. Como dos miembros no desempeñan la misma función, que ningún miembro le diga a otro: «No te necesito». Entre los miembros del cuerpo no debe haber aglomeraciones, ni juicios, ni comparaciones entre unos dones y otros. Se requieren muchos dones, pero todos son miembros de un solo cuerpo.” 16LtMs, Ms 128, 1901, par. 9
Lee Colosenses 1: 18. ¿Qué relación existe entre la idea de Cristo como cabeza y la de él como «principio»?
“Estas palabras representan una maravillosa oportunidad para todos los miembros de la iglesia. Aquí, hermanos, se especifica vuestra labor. Cristo es vuestra cabeza. Su Espíritu, que controla vuestras acciones, os llevará a manifestar esa compasión, ternura y amor, esa paciencia, bondad y longanimidad, que revelarán a los demás que Cristo mora en vosotros.” 17LtMs, Ms 18, 1902, par. 15
“¿Cumpliremos las expectativas de Cristo en nuestro nombre? Él ha reservado un cielo lleno de bendiciones para todos los que colaboran con Él. Hermanos, hermanas, ¿qué estamos mostrando?” 17LtMs, Ms 18, 1902, par. 16
“Después de crearnos, Cristo nos amó tanto que dio su propia vida para cargar con nuestros pecados. ¿Cómo, entonces, no vamos a amarlo a cambio? A lo largo de su vida de trabajo duro y sufrimiento, cargó con los golpes del castigo divino que, por justicia, nos correspondía a nosotros. Después de haber pagado un precio tan alto por nuestra redención, ¿no nos dará la ayuda, la gracia y el poder necesarios para la victoria?” 16LtMs, Ms 102, 1901, par. 26
“Aquel que nos dio a Cristo ha puesto a nuestra disposición todos los recursos del cielo. Mediante una fe viva, debemos aferrarnos a la mano del poder infinito, que es capaz de impedir que caigamos. Tenemos derecho a reclamar la bendición de Dios. Tenemos derecho a pedirle las cosas que necesitamos. Él se siente honrado cuando le confiamos la guarda de nuestras almas como a un Creador fiel. Es nuestro privilegio ser libres en Cristo, pues Él ha dado su vida para hacernos libres.” 16LtMs, Ms 102, 1901, par. 27
“Deseo mostrarles la importancia de contar con el Espíritu Santo de Dios para que les ayude en cada emergencia. He elegido estar bajo el estandarte manchado de sangre del Príncipe Emmanuel. He elegido guardar los mandamientos de Dios, vivir y guardar Su ley como la niña de mis ojos. He elegido obedecer todos los requisitos de Dios. Si Cristo dio Su vida por mí, ¿por qué no debería yo dar mi vida por Él? ¿Acaso mi vida es más preciosa que la Suya? Oh, yo solo tengo una vida finita, ¡y sin embargo Él promete que obrará por la salvación de esa vida!” 16LtMs, Ms 102, 1901, par. 28
Lee Colosenses 1: 19, 20. ¿En qué consiste esta reconciliación que viene por medio de la Cruz y qué alcances tiene?
“Dios nos ha enseñado acerca del gran plan de redención. Esto debería ser para nosotros motivo de sincera gratitud. Las promesas de Dios nunca fallarán si velamos constantemente en oración. Habiendo aprendido el camino excelente, debemos ser santificados en cuerpo, alma y espíritu. Debemos ser purificados y limpiados mediante el lavado de la Palabra. Es un privilegio de todos estar cimentados y establecidos en la fe. Nadie que ejerza esa fe que obra por amor y purifica el alma se apartará de la esperanza del Evangelio.” ST September 4, 1901, par. 7
“Apreciar la bondad en el corazón es una tarea que muchos han descuidado extrañamente. Aquellos cuyos corazones están santificados y purificados no seguirán prácticas severas. Pero las pasiones malignas llenan el corazón que está impulsado por el egoísmo. El egoísmo conduce a la opresión, y a medida que se repiten los actos de opresión, la mente se corrompe y no logra tomar decisiones correctas.” ST September 4, 1901, par. 8
“En ningún caso Cristo actuará de manera injusta o infiel. «A vosotros, que en otro tiempo estabais alejados y erais enemigos en vuestra mente por vuestras malas obras, ahora os ha reconciliado en el cuerpo de su carne, por medio de la muerte, para presentaros santos, irreprensibles e intachables delante de él». Dios llama a cristianos inteligentes, a hombres y mujeres que estén llenos del conocimiento de su voluntad. Él llama a hombres y mujeres que, por sus buenas obras, demuestren que la verdad ha traído un cambio en sus vidas.” ST September 4, 1901, par. 9
“Los siervos de Dios deben adquirir cada día más conocimiento de Él, y este conocimiento debe dar espiritualidad al entendimiento. El Señor se complace cuando aquellos que están conectados con Él están llenos del conocimiento de Su voluntad. Deben crecer cada día en gracia y en entendimiento espiritual, fortalecidos con poder según Su gloriosa potencia. Deben aumentar en eficiencia espiritual, para que puedan dar fuerza a aquellos por quienes trabajan.” ST September 4, 1901, par. 10
“Desde su ascensión, Cristo ha llevado adelante su obra en la tierra mediante embajadores escogidos, por medio de quienes habla aún a los hijos de los hombres y ministra sus necesidades. El que es la gran Cabeza de la iglesia dirige su obra mediante hombres ordenados por Dios para que actúen como sus representantes.” EJ 282.2
“La posición de aquellos que han sido llamados por Dios para trabajar en palabra y en doctrina para la edificación de su iglesia, es de grave responsabilidad. En lugar de Cristo han de suplicar a los hombres y mujeres que se reconcilien con Dios; y pueden cumplir su misión solamente en la medida en que reciban sabiduría y poder de lo alto.” EJ 282.3
“Los ministros de Cristo son los atalayas espirituales de la gente encomendada a su cuidado. Su trabajo se ha comparado al de los centinelas. En los tiempos antiguos los centinelas eran colocados sobre los muros de las ciudades, donde, desde puntos estratégicos, podían ver los puestos importantes que debían ser protegidos, y dar la voz de alarma cuando se acercaba el enemigo. De su fidelidad dependía la seguridad de todos los que estaban dentro. Se les exigía que a intervalos determinados se llamaran unos a otros, para estar seguros de que todos estaban despiertos, y que ninguno había recibido daño alguno. El grito de buen ánimo o de advertencia era transmitido de uno a otro, y cada uno repetía el llamado hasta que el eco circundaba la ciudad…” EJ 282.4