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Lección 4, 3er trimestre, del 18 al 24 de julio de 2026

El pecado en la iglesia

Theme

Sábado por la tarde, 18 de julio

Para memorizar:

“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” RVR1960 — 1 Corintios 6:19, 20
“Cuando los hombres y las mujeres se hayan convertido realmente, considerarán atentamente las leyes de la vida que Dios puso en su ser, para evitar toda debilidad física, mental y moral. La obediencia a estas leyes debe ser un asunto de conciencia. Sufriremos personalmente las enfermedades causadas por la violación de estas leyes. Tendremos que responder ante Dios por nuestros hábitos y prácticas. Por lo tanto, lo que debe preocuparnos no es: ¿Qué dirá la gente?, sino: ¿Cómo, yo que pretendo ser cristiano, debo tratar la morada que Dios me ha concedido? ¿Me esforzaré por lograr el más elevado bienestar físico y espiritual posible, manteniendo mi cuerpo como un templo donde more el Espíritu Santo? ¿O me inmolaré como sacrificio a las ideas y prácticas del mundo?” 6TPI 369.3
“La satisfacción de las pasiones más bajas inducirá a muchos a cerrar los ojos a la luz, porque temen ver pecados que no están dispuestos a abandonar. Todos pueden ver si lo desean. Si prefieren las tinieblas a la luz, su criminalidad no disminuirá por ello. ¿Por qué no leen los hombres y mujeres y se instruyen en estas cosas que tan decididamente afectan su fuerza física, intelectual y moral? Dios os ha dado un tabernáculo que cuidar y conservar en la mejor condición para su servicio y gloria. Vuestros cuerpos no os pertenecen. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque comprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. 1 Corintios 6:19-20; 3:16-17.” 2TPI 316.1

Domingo, 19 de julio

Disonancia entre la fe y la práctica

Lee 1 Corintios 5: 1-13. ¿Qué situación escandalosa describe Pablo en este pasaje y por qué es tan inquietante?
“Ahora bien, esos males existían o no existían, pero Pablo tenía una labor que cumplir para contrarrestarlos. «Que cada uno nos considere como ministros de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Además, se exige de los administradores que se les encuentre fieles». [1 Corintios 4:1, 2.] De nuevo habla el apóstol. «Se dice que hay fornicación entre vosotros, […] Porque yo, aunque ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya he juzgado, como si estuviera presente, a aquel que ha cometido tal acto». [1 Corintios 5:1-3.]” 5LtMs, Lt 17, 1887, par. 10
“Sabemos que a Pablo se le había expuesto la situación de las iglesias. Dios le había dado luz y conocimiento respecto al orden que debía mantenerse en las iglesias, los males que surgirían y que habría que corregir y abordar con firmeza, en función de su gravedad. El Señor le había revelado a Pablo la pureza, la devoción y la piedad que debían mantenerse en la iglesia, y él sabía que todo lo que fuera contrario a ello debía ser reprendido según la luz que Dios le había dado.” 5LtMs, Lt 17, 1887, par. 11
“El gran tema que siempre hay que tener presente es la presencia y la colaboración de la divinidad, expresadas por Cristo con estas palabras: «Sed, pues, perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto». «Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian, y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos». «Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos queridos; y andad en el amor, así como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio a Dios en aroma agradable. Pero que ni siquiera se mencione entre vosotros la fornicación, ni ninguna impureza, ni la avaricia, como conviene a los santos; ni la obscenidad, ni las palabras necias, ni las bromas, que no son convenientes; sino más bien dar gracias.” 1888 1699.1
“Que quienes afirman creer en la verdad para este tiempo estudien este capítulo en su totalidad. Abramos el corazón a la gracia de Cristo. Mientras lamentamos los errores deplorables, recibamos las preciosas lecciones de instrucción que el Señor Jesús nos ha dado. Dios exige que cada corazón esté lleno de un amor puro, limpio, santificado y semejante al de Cristo.” 1888 1700.1

Lunes, 20 de julio

Lidiando con escándalos

Lee nuevamente 1 Corintios 5: 1-13. ¿Cómo les dice Pablo que deben abordar esta situación?
“Los miembros de la iglesia de Corinto estaban rodeados de idolatría y sensualidad en la forma más seductora. Mientras el apóstol estaba con ellos, estas influencias no habían tenido sino poco poder sobre ellos. La firme fe de Pablo, sus fervientes oraciones y ardientes palabras de instrucción, y sobre todo, su vida piadosa, les habían ayudado a negarse a sí mismos por amor a Cristo, antes que gozar los placeres del pecado.” HAp 241.4
“Después de la partida de Pablo, sin embargo, surgieron condiciones desfavorables; la cizaña que había sido sembrada por el enemigo apareció entre el trigo, y antes de mucho comenzó a producir su mal fruto. Ese fué un tiempo de severa prueba para la iglesia de Corinto. El apóstol no estaba más con ellos, para avivar su celo y ayudarles en sus esfuerzos por vivir en armonía con Dios; y poco a poco muchos llegaron a ser descuidados e indiferentes, y permitieron que los gustos y las inclinaciones naturales los dominaran. El que tan a menudo los había instado a alcanzar altos ideales de pureza y justicia, no estaba más con ellos; y no pocos de los que, al convertirse, habían abandonado sus malos hábitos, volvieron a los degradantes pecados del paganismo.” HAp 242.1
“Pablo había escrito brevemente a la iglesia, y los había amonestado a no asociarse con los miembros que persistieran en la disolución; pero muchos de los creyentes pervirtieron el significado de las palabras del apóstol, sutilizaron respecto a ellas, y se excusaron por desatender su instrucción.” HAp 242.2
“Entre los peores males que se habían desarrollado entre los creyentes corintios, figuraba el retorno a muchas de las degradantes costumbres del paganismo. Un ex converso había vuelto tanto a sus andadas que su conducta licenciosa era una violación aun de la baja norma de moralidad mantenida por el mundo gentil. El apóstol rogó a la iglesia que quitara de su seno “a ese malo.” “¿No sabéis—advirtió—que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura.”” HAp 245.2

Martes, 21 de julio

Protegiendo la identidad de la iglesia

Lee 1 Corintios 5: 3, 12-13; 6: 1-13. ¿Qué está tratando de enseñar Pablo a los corintios y a nosotros?
“Satanás está tratando constantemente de provocar desconfianza, desunión, malicia entre el pueblo de Dios. Seremos a menudo tentados a sentir que se pisotean nuestros derechos, aun cuando no haya causa real para tales sentimientos. Aquellos cuyo amor propio sea más fuerte que su amor por Cristo y su causa, darán la primacía a sus propios intereses y recurrirán a casi cualquier medio para protegerlos y conservarlos. Aun muchos que parecen ser cristianos concienzudos son impedidos por el orgullo y la estima propia de ir privadamente a aquellos a quienes consideran en error, para hablar con ellos con el espíritu de Cristo y orar juntos el uno por el otro. Al creerse perjudicados por sus hermanos, algunos recurrirán hasta a un juicio en lugar de seguir la regla del Salvador.” HAp 246.2
“Los cristianos no deberían recurrir a los tribunales civiles para arreglar las diferencias que puedan levantarse entre los miembros de la iglesia. Tales diferencias deberían arreglarse entre ellos mismos, o por la iglesia, de acuerdo con la instrucción de Cristo. Aunque pueda haberse cometido una injusticia, el seguidor del manso y humilde Jesús sufrirá que se le defraude antes que exponer al mundo los pecados de sus hermanos de la iglesia.” HAp 247.1
“Los pleitos entre hermanos son un oprobio para la causa de la verdad. Los cristianos que recurren a la ley unos contra otros exponen a la iglesia al ridículo de sus enemigos, y provocan el triunfo de las potestades de las tinieblas. Hieren de nuevo a Cristo, y le exponen al vituperio. Al pasar por alto la autoridad de la iglesia, manifiestan menosprecio por Dios, quien dió autoridad a la iglesia.” HAp 247.2
“En esta carta a los corintios, Pablo se esforzó por mostrarles el poder de Cristo para guardarlos del mal. Sabía que si cumplieran con las condiciones expuestas serían revestidos de la fuerza del Poderoso. Como medio para ayudarles a librarse de la esclavitud del pecado y perfeccionar la santidad con el temor del Señor, Pablo les presentó con vehemencia los requerimientos de Aquel a quien habían dedicado sus vidas cuando se convirtieron. “Sois de Cristo” (V.M.), declaró. “No sois vuestros.... Comprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”” HAp 247.3

Miércoles, 22 de julio

El antídoto contra la inmoralidad sexual

Lee 1 Tesalonicenses 4: 1-8. ¿Qué dice este pasaje acerca de la conexión entre la santificación y el deber de evitar la inmoralidad sexual?
“En su ansia de que los creyentes de Tesalónica anduvieran en el temor de Dios, el apóstol les suplicó que manifestaran piedad práctica en la vida diaria. “Resta pues, hermanos—escribió,—que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y agradar a Dios, así vayáis creciendo. Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús. Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación.” “Porque no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.”” HAp 212.3
“El apóstol Pablo sentía que era responsable en gran medida del bienestar espiritual de aquellos que se convertían por sus labores. Deseaba que crecieran en el conocimiento del único Dios verdadero y de Jesucristo, a quien había enviado. A menudo en su ministerio se encontraba con pequeños grupos de hombres y mujeres que amaban a Jesús, y se postraba en oración con ellos para pedir a Dios que les enseñara cómo mantener una relación vital con él. A menudo se reunía en consejo con ellos para estudiar los mejores métodos de dar a otros la luz de la verdad evangélica. Y a menudo, cuando estaba separado de aquellos con quienes había trabajado así, suplicaba a Dios que los guardara del mal, y les ayudara a ser misioneros fervientes y activos.” HAp 212.4
“El corazón no santificado es desesperadamente perverso. La indulgencia en el pecado oscurece la visión espiritual y embota y aturde las facultades perceptivas del alma. La culpa, la corrupción y la vergüenza que son consecuencia del libertinaje mancillan al hombre en su totalidad y deshonran la preciosa causa de la verdad. La infelicidad y la degradación que le siguen están estrechamente relacionadas con la muerte y el infierno, y su alcance es incalculable. El mundo está mancillado por sus habitantes. Es la transgresión de las leyes de Dios lo que empaña la imagen de Dios en el hombre. Corrompe toda nuestra naturaleza. Trastorna y degrada todas las facultades y capacidades de nuestro ser. El mundo casi ha colmado la medida de su iniquidad, pero lo que acarreará el castigo más severo es la práctica de la iniquidad bajo el manto de la piedad.” 3LtMs, Ms 9, 1880, par. 36
“El Redentor del mundo nunca rechazó el verdadero arrepentimiento, por grande que fuera la culpa, pero lanzó ardientes denuncias contra los fariseos y los hipócritas, cuyo fruto eran espinas y cardos. Hay más esperanza para el pecador declarado que para esta clase de personas. La plaga de la maldición de Dios recae sobre el farsante, tal y como se representaba en la higuera estéril. El Salvador del hombre ve el templo del alma —por el que ha pagado el precio de su propia sangre— degradado, profanado y mancillado con obras de tinieblas y pecado, sus cámaras divinas convertidas en un refugio de ladrones, una guarida de malhechores. El alma por la que se ha llorado, a la que se ha suplicado y a la que se ha soportado queda condenada y arruinada, un monumento de ira vengativa.” 3LtMs, Ms 9, 1880, par. 37
“«Que cada uno de vosotros sepa cómo dominar su cuerpo con santidad y honor, y no con la lujuria de la concupiscencia, como hacen los gentiles que no conocen a Dios». 1 Tesalonicenses 4:4. «Y entonces se manifestará el Inicuo, a quien el Señor aniquilará con el aliento de su boca y destruirá con el resplandor de su venida; a aquel cuya venida es según la obra de Satanás, con todo poder, señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Y por esta causa Dios les enviará un engaño poderoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.» 1 Tesalonicenses 2:8-12.” 3LtMs, Ms 9, 1880, par. 38

Jueves, 23 de julio

El matrimonio y la soltería

Lee 1 Corintios 6: 19-7: 9. ¿Cómo ilumina este pasaje la forma en que se puede poner en práctica el mandato de huir «de la inmoralidad sexual» (1 Cor. 6: 18)?
“El apóstol bosquejó francamente el resultado de volver de la vida de pureza y santidad a las prácticas corruptas del paganismo. “No erréis—escribió,—que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios.” Les suplicó que dominaran las bajas pasiones y apetitos. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo—les preguntó,—el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios?”” HAp 247.4
“Aunque Pablo poseía elevadas facultades intelectuales, su vida revelaba el poder de una sabiduría aun menos común, que le daba rapidez de discernimiento y simpatía de corazón, y le ponía en estrecha comunión con otros, capacitándolo para despertar su mejor naturaleza e inspirarlos a luchar por una vida más elevada. Su corazón estaba lleno de ardiente amor por los creyentes corintios. Anhelaba verlos revelar una piedad interior que los fortaleciera contra la tentación. Sabía que a cada paso del camino cristiano se les opondría la sinagoga de Satanás, y que tendrían que empeñarse diariamente en conflictos. Tendrían que guardarse contra el acercamiento furtivo del enemigo, rechazar los viejos hábitos e inclinaciones naturales, y velar siempre en oración. Pablo sabía que las más valiosas conquistas cristianas pueden obtenerse solamente mediante mucha oración y constante vigilancia, y trató de inculcar esto en sus mentes. Pero sabía también que en Cristo crucificado se les ofrecía un poder suficiente para convertir el alma y divinamente adaptado para permitirles resistir todas las tentaciones al mal. Con la fe en Dios como su armadura, y con su Palabra como su arma de guerra, serían provistos de un poder interior que los capacitaría para desviar los ataques del enemigo.” HAp 248.1
“Los creyentes corintios necesitaban una experiencia más profunda en las cosas de Dios. No sabían plenamente lo que significaba contemplar su gloria y ser cambiados de carácter en carácter. No habían visto sino los primeros rayos de la aurora de esa gloria. El deseo de Pablo para con ellos era que pudieran ser henchidos con toda la plenitud de Dios, que prosiguieran conociendo a Aquel cuya salida se prepara como la mañana, y continuaran aprendiendo de él hasta que llegaran a la plenitud del mediodía de una perfecta fe evangélica.” HAp 248.2

Viernes, 24 de julio

Para estudiar y meditar

“¿Por qué tantos se mostrarán indiferentes ante las advertencias que se han venido dando desde los tiempos de Pedro hasta el presente, y acabarán siendo engañados y atrapados? «Pero también hubo falsos profetas entre el pueblo, así como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente (no abiertamente) herejías destructoras, llegando incluso a negar al Señor que los rescató, y acarreándose así una rápida destrucción». 2 Pedro 2:1. De ninguna manera se puede negar a Cristo tan rotundamente como en las obras inicuas de libertinaje que atraen la ira de Dios sobre los hijos de la desobediencia por parte de quienes profesan ser sus seguidores. «Y muchos seguirán sus caminos perniciosos; por causa de ellos se hablará mal de la verdad». Versículo 2. La clase a la que aquí se hace referencia no es la de aquellos que afirman abiertamente no tener fe en Cristo. Se trata de personas que profesan creer en la verdad y que, por la vileza de su carácter, traen reproche sobre la causa de la verdad, haciendo que se hable mal de ella. «Y, movidos por la codicia, se aprovecharán de vosotros con palabras engañosas; cuyo juicio no se demora ya desde hace mucho tiempo, y cuya condenación no duerme». Versículo 3. «Pero estos, como bestias irracionales, destinadas a ser capturadas y destruidas, difaman lo que no comprenden; y perecerán por completo en su corrupción; y recibirán el castigo de su injusticia, como aquellos que se complacen en el desenfreno durante el día. Son manchas y defectos, que se divierten con sus propios engaños mientras banquetean con vosotros; tienen los ojos llenos de adulterio y no pueden dejar de pecar; seducen a las almas inestables; han entrenado su corazón en prácticas codiciosas; son hijos malditos; han abandonado el camino recto y se han descarriado, siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, que amaba el salario de la injusticia. …” 3LtMs, Ms 9, 1880, par. 40
“«Son pozos sin agua, nubes arrastradas por la tempestad; a quienes les está reservada para siempre la niebla de las tinieblas. Porque, cuando pronuncian palabras grandilocuentes y vanas», jactándose de su luz, su conocimiento y su amor por la verdad, «seducen, mediante los deseos carnales y una gran libertinaje, a aquellos que habían logrado escapar de quienes viven en el error».” 3LtMs, Ms 9, 1880, par. 41
“«Aunque les prometen libertad, ellos mismos son esclavos de la corrupción; pues de quien uno es vencido, de ese mismo es esclavizado». Versículos 12-19.” 3LtMs, Ms 9, 1880, par. 42

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