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Lección 4, 4o trimestre, del 17 al 23 de octubre de 2026

Profetas Del Nuevo Testamento

Theme

Sábado por la tarde, 17 de octubre

Para memorizar:

“Ahora bien, hay diversos dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo; y hay diversas actividades, pero Dios, que efectúa todas las cosas en todos, es el mismo” (1 Cor. 12:4-6).
“La Palabra de Dios incluye las escrituras del Antiguo Testamento así como las del Nuevo. El uno no es completo sin el otro. Cristo declaró que las verdades del Antiguo Testamento son tan valiosas como las del Nuevo. Cristo fue el Redentor del hombre en el principio del mundo en igual grado en que lo es hoy. Antes de revestir él su divinidad de humanidad y venir a nuestro mundo, el mensaje evangélico fue dado por Adán, Set, Enoc, Matusalén y Noé. Abrahán en Canaán y Lot en Sodoma llevaron el mensaje, y de generación en generación fieles mensajeros proclamaron a Aquel que había de venir. Los ritos del sistema de culto judío fueron establecidos por Cristo mismo. El fue el fundador de su sistema de sacrificios, la gran realidad simbolizada por todo su servicio religioso. La sangre que se vertía al ofrecerse los sacrificios señalaba el sacrificio del Cordero de Dios. Todos los sacrificios simbólicos se cumplieron en él.” PVGM 97.1
“Cristo, tal como fue manifestado por los patriarcas, simbolizado en el servicio expiatorio, pintado en la ley y revelado por los profetas, constituye las riquezas del Antiguo Testamento. Cristo en su vida, en su muerte y en su resurrección, Cristo tal como lo manifiesta el Espíritu Santo, constituye los tesoros del Nuevo Testamento. Nuestro Salvador, el resplandor de la gloria del Padre, pertenece tanto al Viejo como al Nuevo Testamento.” PVGM 97.2

Domingo, 18 de octubre

Jesús Como Profeta

¿Cuál fue el papel profético de Jesús? ¿Cómo se respondía esta pregunta en la época de Jesús? (Mat. 16:13-16; Mar. 8:27-29; Luc. 9:18-20).
“Desde el principio, Pedro había creído que Jesús era el Mesías. Muchos otros que habían sido convencidos por la predicación de Juan el Bautista y que habían aceptado a Cristo, empezaron a dudar en cuanto a la misión de Juan cuando fué encarcelado y ejecutado; y ahora dudaban que Jesús fuese el Mesías a quien habían esperado tanto tiempo. Muchos de los discípulos que habían esperado ardientemente que Jesús ocupase el trono de David, le dejaron cuando percibieron que no tenía tal intención. Pero Pedro y sus compañeros no se desviaron de su fidelidad. El curso vacilante de aquellos que ayer le alababan y hoy le condenaban no destruyó la fe del verdadero seguidor del Salvador. Pedro declaró: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” El no esperó que los honores regios coronasen a su Señor, sino que le aceptó en su humillación.” DTG 379.5
“Pedro había expresado la fe de los doce. Sin embargo, los discípulos distaban mucho de comprender la misión de Cristo. La oposición y las mentiras de los sacerdotes y gobernantes, aun cuando no podían apartarlos de Cristo, les causaban gran perplejidad. Ellos no veían claramente el camino. La influencia de su primera educación, la enseñanza de los rabinos, el poder de la tradición, seguían interceptando su visión de la verdad. De vez en cuando resplandecían sobre ellos los preciosos rayos de luz de Jesús; mas con frecuencia eran como hombres que andaban a tientas en medio de las sombras. Pero en ese día, antes que fuesen puestos frente a frente con la gran prueba de su fe, el Espíritu Santo descansó sobre ellos con poder. Por un corto tiempo sus ojos fueron apartados de “las cosas que se ven,” para contemplar “las que no se ven.”” DTG 380.1
“Siglos antes del advenimiento del Salvador, Moisés había señalado la roca de la salvación de Israel. El salmista había cantado acerca de “la roca de mi fortaleza.” Isaías había escrito: “Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento estable.”6Deuteronomio 32:4; Salmos 62:7; Isaías 28:16. Pedro mismo, escribiendo por inspiración, aplica esta profecía a Jesús. Dice: “Si habéis gustado y probado que es bueno el Señor. Allegándoos a él, como a piedra viva, rechazada en verdad de los hombres, mas para con Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sois edificados en un templo espiritual.”” DTG 381.2

Lunes, 19 de octubre

Apóstoles y Profetas

¿Cuál era la función de los apóstoles y los profetas en relación con Cristo y la iglesia según Efesios 2:20 y 3:5?Ephesians 2:20 and Ephesians 3:5.
“Los apóstoles edificaron sobre un fundamento seguro, la Roca de los siglos. Sobre ese fundamento colocaron las piedras que extrajeron del mundo. Los edificadores no hicieron su obra sin afrontar obstáculos. Se hizo sumamente difícil a causa de la oposición de los enemigos de Cristo. Tuvieron que luchar contra el fanatismo, el prejuicio y el odio de los que edificaban sobre un fundamento falso. Muchos de los que trabajaban como edificadores de la iglesia podían compararse con los que construían las murallas en los días de Nehemías, de quienes se escribió: “Los que edificaban en el muro, y los que llevaban cargas y los que cargaban, con la una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada.” Nehemías 4:17.” HAp 476.4
“Reyes y gobernantes, sacerdotes y magistrados, procuraron destruir el templo de Dios. Pero frente al encarcelamiento, tortura y muerte, hombres fieles llevaron la obra adelante; y la estructura creció hermosa y simétrica. A veces los trabajadores estaban casi cegados por la neblina de superstición que se levantaba en su derredor. Por momentos se encontraban casi abrumados por la violencia de sus opositores. Pero con fe firme y valor inquebrantable prosiguieron con la obra.” HAp 477.1
“Uno tras otro, los primeros edificadores cayeron a mano del enemigo. Esteban fué apedreado; Santiago, muerto por la espada; Pablo, decapitado; Pedro, crucificado; Juan, desterrado. A pesar de ello la iglesia crecía. Nuevos obreros tomaban el lugar de los que caían, y piedra tras piedra se colocaba en el edificio. Así, lentamente se levantaba el templo de la iglesia de Dios.” HAp 477.2
“Siglos de fiera persecución siguieron al establecimiento de la iglesia cristiana, pero nunca faltaron hombres que consideraban la edificación del templo más preciosa que su propia vida.” HAp 477.3

Martes, 20 de octubre

Funciones De Los Profetas Del Nuevo Testamento

¿Qué nos dicen 1 Corintios 14:3, Efesios 4:11-13 y Apocalipsis 22:6 sobre la función de los profetas del Nuevo Testamento?
"Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en conocer, estar atentos como una antorcha que alumbra en un lugar oscuro, hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones: entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la escritura es de interpretación privada." 2 Pedro 1:19-20.
¡Pero el clamor y argumento de la oposición, es no más profeta con profecías para este tiempo! Porque todos los profetas y la ley
Si la cita anterior de las escrituras significa que no habría más profetas después de Juan, entonces no deberíamos tener ninguno desde aquel tiempo. Y si éste fuera el significado, entonces las Escrituras se contradicen ellas mismas, porque ella contiene evidencia de que mientras Cristo era el Hijo de Dios, El fue también "un profeta" Lucas 24:19. Y aunque Juan el Bautista nunca escribió una sola declaración de la profecía, él fue ratificado por Cristo como el más grande los profetas (Lucas 7:28). También Mateo, Marcos, y Lucas, bajo el Espíritu de Inspiración, escribieron concerniente a Cristo y su obra. Igualmente Juan, Pedro, y Pablo, y otros contemporáneamente con ellos, profetizaron correctamente de muchas cosas que vendrían. Y todos estos de acuerdo a la Escritura reciben el título de "Profetas".
Jesús mismo testificó que el libro del Apocalipsis es una profecía, porque el ángel "que dio el registro de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que el vió", dice: "Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca." Apocalipsis 1:2-3. "Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro." Apocalipsis 22:18.
Ahora el hecho de que esta profecía fuera escrita casi un siglo después que Juan el Bautista fuera decapitado, es un hecho históricamente reconocido de que los profetas no cesaron con él. Así al mal interpretar Mateo 11:13 y hacer de Juan el último de los profetas, la oposición está intentando substituir el don de profecía en la era Cristiana, por interpretaciones "privadas" y "no inspiradas" de las Escrituras. Y al hacer esto, son conducidos ya sea a ignorar o explicar desubicadamente la irrefutable declaración de Pablo: "Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas" (1 Corintios 12:28) que es completa evidencia que el segundo de los ocho dones para la iglesia en la era Cristiana, es profetas.
A la luz de estos hechos, la declaración de Jesús que "todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron," obviamente tiene un significado totalmente diferente de lo que ha sido enseñado por hombres no inspirados. Cuando esta es iluminada por el mismo Espíritu que la inspiró, la interpretación resulta libre de dificultades, revelando que Cristo separó a los profetas en una doble clasificación aquellos hasta Juan y aquellos después de Juan.
La historia sagrada muestra que los profetas en la primera división recibieron la Palabra directamente de Dios a través de su Espíritu. Ellos no estaban obligados a probar ninguna parte de sus profecías con los escritos de los profetas anteriores. Mientras que los profetas de la segunda división están designados por la unción del Espíritu para interpretar los escritos de los profetas de la primera división.
“San Pablo declara que los dones y manifestaciones del Espíritu fueron dados a la iglesia “para el perfeccionamiento de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo: hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”. Efesios 4:12, 13 (VM).” CS 12.3
“En favor de los creyentes de Éfeso, el apóstol rogó así: “Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os conceda espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él; siendo iluminados los ojos de vuestro entendimiento, para que conozcáis cuál sea la esperanza de vuestra vocación, [...] y cuál la soberana grandeza de su poder para con nosotros que creemos”. Efesios 1:17-19 (VM). Que el ministerio del Espíritu divino iluminara el entendimiento y revelara a la mente las cosas profundas de la santa Palabra de Dios, tal era la bendición que San Pablo pedía para la iglesia de Éfeso.” CS 12.4

Miércoles, 21 de octubre

Profetisas y Ayudantes Pastorales

Lee Lucas 2:36-38 y Hechos 21:9. ¿Qué dicen estos textos acerca de las profetisas?
En 1 Corintios 14, vemos que muchas mujeres se habían «volvido locas» (versículo 23) por el hecho de hablar en lenguas desconocidas. Por eso, Pablo se esfuerza por disipar la confusión, no por silenciar a nadie que tenga un mensaje inspirado que transmitir. Intentar impedir que las mujeres enseñen no estaría en consonancia con los siguientes pasajes bíblicos:
«Y Débora, una profetisa, esposa de Lapidot, juzgaba a Israel en aquella época. Y habitaba bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Betel, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel acudían a ella para que les juzgara». Jueces 4:4, 5. «Y había una mujer llamada Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser; era de avanzada edad y había vivido con su marido siete años desde su virginidad; y era viuda desde hacía unos ochenta y cuatro años, y no se apartaba del templo, sino que servía a Dios con ayunos y oraciones noche y día». Lucas 2:36, 37. Asimismo, «Huldá, la profetisa, mujer de Salum», enseñaba a Israel (2 Reyes 22:14-16). Y «Felipe, el evangelista, […] tenía cuatro hijas, vírgenes, que profetizaban». Hechos 21:8, 9.
“El último de los profetas del Antiguo Testamento fue Malaquías. Durante el período de formalismo anterior a la venida de Cristo, según los registros que se conservan, no hubo manifestaciones del don de la profecía. Pero se enviaron profetas para preparar el camino al Mesías. Zacarías, padre de Juan el Bautista, «se llenó del Espíritu Santo y profetizó». Lucas 1:67. Simeón, un hombre «justo y piadoso», que «esperaba el consuelo de Israel», entró en el templo movido por el Espíritu y profetizó acerca de Jesús, diciendo que sería una «luz para iluminar a las naciones y la gloria de tu pueblo Israel». Ana, una profetisa, «hablaba de él a todos los que esperaban la redención en Jerusalén». Lucas 2:25, 32, 38. Y no hubo mayor profeta en ninguna época que Juan el Bautista, quien fue elegido por Dios para proclamar a Israel la llegada del «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». Juan 1:29.” CET 239.3

Jueves, 22 de octubre

Falsos Profetas Mencionados En El Nuevo Testamento

Lee Mateo 24:23-24. ¿Qué nos advierte Jesús aquí? ¿Por qué debemos prestar seria atención a esta advertencia?
“Luego, en lenguaje inequívoco, nuestro Señor habla de su segunda venida y anuncia los peligros que iban a preceder a su advenimiento al mundo. “Si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, o allí, no creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos. He aquí os lo he dicho antes. Así que, si os dijeren: He aquí en el desierto está; no salgáis: He aquí en las cámaras; no creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.” Una de las señales de la destrucción de Jerusalén que Cristo había anunciado era: “Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos.” Se levantaron falsos profetas que engañaron a la gente y llevaron a muchos al desierto. Magos y hechiceros que pretendían tener un poder milagroso arrastraron a la gente en pos de sí a las soledades montañosas. Pero esa profecía fué dada también para los últimos días. Se trataba de una señal del segundo advenimiento. Aun ahora hay falsos cristos y falsos profetas que muestran señales y prodigios para seducir a sus discípulos. ¿No oímos el clamor: “He aquí en el desierto está”? ¿No han ido millares al desierto esperando hallar a Cristo? Y de los miles de reuniones donde los hombres profesan tener comunión con los espíritus desencarnados, ¿no se oye ahora la invitación: “He aquí en las cámaras” está? Tal es la pretensión que el espiritismo expresa. Pero, ¿qué dice Cristo? “No creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.”” DTG 584.3
Según Efesios 6:10-18, ¿cómo podemos protegernos de cualquier tipo de engaño?
“En cada alma luchan activamente dos poderes en procura de la victoria. La incredulidad ordena sus fuerzas, guiada por Satanás, para separarnos de la Fuente de nuestra fortaleza. La fe ordena las suyas, dirigidas por Cristo, el Autor y Consumador de nuestra fe. El conflicto continúa hora a hora ante la vista del universo celestial. Esta es una batalla cuerpo a cuerpo, y el gran interrogante es: ¿Quién obtendrá el dominio? Cada uno debe decidir por sí mismo este asunto. Todos deben tomar parte en esta lucha, peleando en un bando o en el otro. En este conflicto no hay tregua... Se nos urge a prepararnos para esta acción. “Confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. La advertencia se repite: “Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”.—The Youth’s Instructor, 10 de enero de 1901.” HHD 330.4
“Toda la armadura que se describe en las Escrituras está preparada para que la toméis. «Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo hecho todo, permanecer firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad». [Versículos 13 y 14.] La ficción, las interpretaciones espurias de las Escrituras y las fábulas se presentan por doquier para que las aceptes. Pero se necesita un gran discernimiento para que el cinturón sea la cadena de oro de la verdad, «y revestidos de la coraza de la justicia», no la tuya, sino la justicia de Cristo. [Versículo 14.] Esta es la fortaleza del alma. Con la justicia de Cristo que nos precede, podemos resistir las tinieblas morales y desbaratar las artimañas de las fuerzas satánicas. «Y los pies calzados con la preparación del evangelio de la paz». [Versículo 15.]” 8LtMs, Lt 60, 1893, par. 5

Viernes, 23 de octubre

Manteniendo a Jesús y Su Palabra En El Centro

“Cada parte de la Biblia ha sido dada por inspiración de Dios, y es provechosa. El Antiguo Testamento, no menos que el Nuevo, debe recibir atención. Mientras estudiemos el Antiguo Testamento, hallaremos fuentes vivas que borbotean donde el lector negligente discierne solamente un desierto.” CM 446.1
“El Antiguo Testamento derrama luz sobre el Nuevo, y el Nuevo sobre el Antiguo. Cada uno es una revelación de la gloria de Dios en Jesús. Cristo manifestado a los patriarcas, simbolizado en los servicios de los sacrificios, esbozado en la ley, y revelado por los profetas, constituye las riquezas del Antiguo Testamento. Cristo en su vida, en su muerte y su resurrección; Cristo manifestado por el Espíritu Santo, es el tesoro del Nuevo. Tanto el Nuevo como el Antiguo Testamento presentan verdades que revelan continuamente nuevas profundidades de significado al que las busca fervorosamente.” CM 446.2
“El Antiguo Testamento derrama luz sobre el Nuevo, y el Nuevo sobre el Antiguo. Cada uno es una revelación de la gloria de Dios en Jesús. Cristo manifestado a los patriarcas, simbolizado en los servicios de los sacrificios, esbozado en la ley, y revelado por los profetas, constituye las riquezas del Antiguo Testamento. Cristo en su vida, en su muerte y su resurrección; Cristo manifestado por el Espíritu Santo, es el tesoro del Nuevo. Tanto el Nuevo como el Antiguo Testamento presentan verdades que revelan continuamente nuevas profundidades de significado al que las busca fervorosamente.” CM 446.2

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